Galaxia Gutenberg, 2006. 76 páginas. Tit. or. Saját halái. Trad. Adan Kovacsics Meszaros. El protagonista sufre un infarto en plena calle y nos narra su angustia, su falta de aire, el proceso de asistencia médica, el miedo a la muerte y, por suerte, su recuperación. Con un lenguaje sobrio, sin aspavientos, nos vamos introduciendo en el proceso terrible de quien ve cómo su vida se va escapando y no puede hacer nada para ponerle remedio. El proceso clínico no es menos terrible, aunque ahí se encuentre la salvación. Un libro que, como lo que describe, también te oprime el pecho y te deja sin aire. Bueno. El taxista conducía de manera demencial por el intenso tráfico de la tarde. A lo sumo deseaba que condujera más rápido para llegar cuanto antes a casa. 0 que nos precipitáramos contra algo, para que se produjera un gran estruendo seguido de un completo oscurecimiento. Al pagar tuve la sensación de haberme librado una vez más. Calculé exactamente cada uno de mis movimientos, de modo que no se dio cuenta de nada. También lo conseguí. Conseguí atravesar el patio, conseguí saludar a la vecina de tal modo que no quisiera intercambiar unas palabras conmigo,…