Ignacio Vidal-Folch y Ramon de España. El canon de los comics.
Ensayo / julio 6, 2017

Glenat, 1996. 148 páginas. Partiendo de la base de que todo canon es imperfecto mejor guiarse por los seleccionadores. En este caso los gustos de Ignacio Vidal-Folch y Ramon de España coinciden bastante con los míos. Básicamente se inspiran en el Cairo con unas gotas del Víbora. Yo no estoy tan escorado hacia la línea clara pero la disfruto igual. Viendo además la editorial que lo publica todo encaja. En cualquier caso un conjunto de recomendaciones adecuadas, información biográfica sobre los autores muy bien escrita y documentada -alejada de los típicos refritos wikipédicos habituales en estos casos. La pena es que no me ha descubierto ningún autor nuevo, aunque me ha puesto el gusanillo de volver a algunos o descubrir obras que tengo sin leer. Recomendable. Pero no nos dirigimos, o no sólo nos dirigimos, a ese lector. Este libro quiere ser una herramienta orientativa para todos aquellos que, sin saber nada de co-mics, sin haberlos leído nunca, habiéndose mantenido lejos de los tebeos y del aura subcultural que los rodea, pero sintiendo curiosidad por un medio narrativo, quisiera saber qué hay de bueno en él. Ese lector se sentiría perfectamente desorientado si tuviera que escoger entre los miles de…

Ignacio Vidal-Folch. Contramundo.
Novela / junio 15, 2016

Destino, 2006. 228 páginas. Tramas paralelas sobre compañeros de mili en lo que creo es la ciudad fortificada de Montjuic en Barcelona. Lo mejor, su cuidada estructura y lo exquisito del lenguaje. De interés también su crítica al aparato político de Convergencia, donde no es difícil localizar a los referentes. Impresionante su capacidad de predicción de la crisis hipotecaria y los excesos de los hijos del honorable. No está dentro de lo mejor del autor. Rústico: —¿…Y si, a pesar de esas garantías, un mes, sea por el motivo que sea, no me salen las cuentas? Yo: —Si no pudiese usted pagar, se renegocia la deuda y santas pascuas. Rústico: —Ya, claro, se renegocia… Se renegocia. (Pausa). ¿Y si, aun así…? (Yo pone los ojos en blanco, muestra las palmas de las manos y exhibe una sonrisa impenetrable, una sonrisa de esfinge.) Rústico: —Y… bueno, usted, en mi lugar, ¿qué haría? Yo: —¿Qué haría yo en su lugar, con sus recursos, con las condiciones financieras que le ofrecemos? Firmaría inmediatamente. Pero si quiere asegurarse más, ¿por qué no baja a la ciudad y pregunta en otros bancos? Mire usted, tome el autobús, vaya a la ciudad. Pregunte a ver qué…

Ignacio Vidal-Folch. El arte no paga.
Cuentos / octubre 16, 2011

Anagrama Contraseñas, 1988. 118 páginas. Corrosivo Mi admiración por Vidal-Folch comenzó con estos relatos, que antes de en este libro leí en la revista Star. La lista es la siguiente: Ilíada Mi visión del mundo Una canita al aire Lenin y Rasputín Mensaje hallado en un coche El amor a los tebeos El arte no paga Nostalgia Mi amigo Hidalgo Otoñal Queda gente por detener No tienen desperdicio. Todos son muy buenos, desde el desmadre sangriento de Una canita al aire hasta el retrato de la chica carne de secta de Queda gente por detener. Es muy raro que un libro despierte carcajadas, y este lo consigue. No solo no ha envejecido, sino que sigue siendo igual de actual. Calificación: Indispensable. Un día, un libro (46/365) LENIN Y RASPUTIN —un documento histórico— Han transcurrido muchos años desde los acontecimientos que me dispongo a narrar, han fallecido todos sus protagonistas, y creo que ésta mi modesta crónica no entorpecerá los gloriosos logros de la Revolución. Y aunque los entorpeciera, ¡tampoco es cosa de ocultar al lector maduro cuan poco faltó para que el inmenso esfuerzo de la Revolución se malograra… por unas copas de más bebidas en una taberna de San…

Ignacio Vidal-Folch. No se lo digas a nadie.
Novela / diciembre 19, 2008

Editorial Anagrama, 1987. 126 páginas. Reportera intrépida La primera novela de Vidal-Folch sigue la estela gamberra de El crimen no paga -un libro que tendré que releer algún día, porque era divertidísimo-. Leda es una periodista con ambiciones pero de escaso talento. Mediante turbios manejos consigue que su jefe le permita hacer un reportaje, así que se adentrará en la cárcel Modelo -que ahora quieren convertir en hotel de lujo, por aquello de que la realidad supere a la ficción- buscando información interesante. Allí conocerá a Abdullah, que trabajaba de mensajero en una extraña compañía y que le descubrirá los trapicheos de la Barcelona nocturna. Está escrito como si fuera la serie de artículos que Leda publica en el diario y los personajes sufren las consecuencias de las revelaciones de la periodista. Tiene la frescura y la gracia de sus relatos anteriores y encaja muy bien dentro de la línea canalla de la colección contraseñas, que echo de menos con nostalgia. Ahora Anagrama es demasiado seria. Divertido, surrealista y más desaforado que sus novelas posteriores -aunque con la misma mala leche. Muy bueno. Extracto:[-] El ordenador de la Oficina Marítima verbalizó, sardónico: «No computable.» Y dije mi adiós a los…

Barcelona medieval
Sin categoría / enero 12, 2008

Este verano el escritor Ignacio Vidal-Folch, admirado en este Cuchitril pese a sus veleidades políticas, publicaba en El País un reportaje sobre el esplendor medieval de Barcelona, Catedral del mar mediante. La casualidad ha dispuesto que el origen de su paseo coincida con el que diariamente encamina mis pasos hasta mi actual antiguo despacho. Les propongo compartir con Vidal-Folch el paseo por Barcelona ilustrado por una serie de fotos. Paseo por el esplendor medieval Y aquí tienen las fotos: si alguna les llama la atención sólo tienen que pinchar para hacerla más grande: La entrada del Portal del Ángel, llamada así porque estaba presidida por un ángel. Hoy llena de tiendas de ropa: El ángel debía encontrarse más o menos al final de estas puntas, y aunque seguramente era una estatua discreta me la imagino grande y majestuosa como los ángeles de Gaiman: Caminando hacia la catedral, y mirando a nuestra izquierda, encontramos la calle que nos conduce al famoso bar Els quatre gats Continuando nos encontramos con la terraza del Círculo Artístico; yo no he estado nunca pero parece un sitio muy fashion. Si siguiéramos por la derecha encontraríamos muchas más tiendas de ropa y acabaríamos en las Ramblas,…