Emilia Macaya. La sombra en el espejo.
Cuentos / enero 27, 2026

H&H, 2025. 74 páginas. Incluye los siguientes relatos: Medea Midas Alcestes Eva Greta Fedra Pigmalión Ariadna En los que plantea situaciones cotidianas, protagonizadas por mujeres que tienen problemas dentro de sus parejas o en su vida en general, que hacen referencia al personaje mitológico que titula el relato. En el primero, por ejemplo, una mujer que escribe sobre Medea se ve constantemente interrumpida por su hijo, al que trata con un amor que contrasta con lo que escribe. Bueno. «Miró la espalda desnuda de Jasón. Extendió el brazo y su mano se deslizó desde la espesa cabellera hacia el hombro, ajinando cada vez más los dedos, hasta que la caricia se transformó en un mal disimulado zarpazo. Imaginó que de aquella piel tantas veces amada, comenzaban afluir, como respuesta a la presión de las uñas, cinco hilillos de sangre tenues al principio, profundos y caudalosos luego, como furiosos ríos de venganza…» —Mamá ¿cómo se llamaba la perrita que fue a la luna? «…caudalosos luego, como furiosos ríos de venganza…» —Mamá ¿la perrita que fue a la luna? —Laika, hijo. Laika. —¿Y por qué fue sola? ¿Por qué no mandaron un perrito con ella? —No lo sé, supongo que no había…

Juan Hernández. Dígame quién soy yo, madre.
Novela / enero 26, 2026

H&H, 2024. 120 páginas. Historia en primera persona de un niño que sufre por el trato en su familia, con su madre, con la caridad y la humillación de sus parientes, y de la búsqueda de una identidad que se le escapa entre los dedos. Crudísimo. Se puede leer como la historia de una fuga, huída de una situación emocional terrible hasta encontrar una pequeña porción de felicidad a salvo de la tormenta. Si te toca nacer en determinados entornos, estás bien jodido. Muy bueno. capítulo Se llora cuando se inventa un futuro que no existe, porque mientras regreso a casa, ese futuro no está detrás de la puerta. Soy yo. Detrás de la puerta, soy yo. No es usted. Estamos lejos de entendernos y cuando usted muera, madre, llegará la paz a mi vida. Mi familia es un país lejano al que nunca quise regresar. Pero ahora soy yo. Estoy grande, y leo, y escribo. Soy un adulto. Nuestra vida de adulto es diferente a nuestra vida de niños. Ahora soy responsable. Tengo deudas. Porque la herencia de mi familia no fue aire, tierra o agua, fue el odio al espejo que me refleja día a día. Soy yo….