Sajalín, 2024. 180 páginas. Tit. or. Prisma iz ludnice. Trad. Marc Casals Iglesias. Antología de relatos de Dario Dzamonja, al que podríamos definir como un Bukowsky de Sarajevo. Escritor maldito que creció en las calles de Sarajevo en los años 70, emigró a Estados Unidos, y regresó porque prefería morir como escritor en Sarajevo que como cocinero en América. Los temas suelen ser la vida bohemia, el alcohol, sus problemas como padre irresponsable, los recuerdos del Sarajevo en la guerra, la miseria de su vida en los EEUU, incluso hay un cameo del propio Bukowsky. La calidad es bastante irregular. Los hay buenísimos, que escapan de los tópicos del malditismo e incluso tienen un aire poético. Otros, sin embargo, caen de lleno en los clichés y no pasan de aventuras que ya hemos leído mil veces. Pero por esos momentos en los que se respira la vida de verdad, merece la pena la lectura. Muy bueno. Dubravka, la mujer de Mujo, me dice que ha salido hace media hora y que es probable que el muy inútil se haya perdido. En el otro extremo de la barra hay un viejo borracho hecho polvo. Como tengo un imán para los pasados…