Barrett, 2025. 192 páginas. En un pueblo asfixiante, que ha sufrido una invasión de moscas, una tragedia familiar se despliega poco a poco, una madre autoritaria, cruel y distante, unos hijos diferentes y rechazados, unos mormones que predican en vano, el despertar del deseo y las terribles consecuencias. Escrita con una cadencia hipnótica, con capítulos breves que a veces apenas son párrafos, nos va dibujando un ambiente en el que todo parece contaminado por la desgracia. No hay espacio para la redención o la esperanza. Muy bueno. Qué fácil era el amor en verano. Qué simple y ágil se nos hacía el despliegue de la carne, llevada por las ganas, por las plantas y las flores abiertas y los animales ofrecidos; los animales y la vegetación y todo lo que crece, se desarrolla y muere. Qué a mano nos quedaba la carne, tan dispuesta a cumplir y desnudarse, a los tumos como los ciegos por el deseo que empezaba en los pies y ya no era más cascada frenética, sino que se volvía un ardor que subía por las piernas, desde el nido de los tobillos, y trepaba con el apuro del fuego que quiere quemar todo a su paso….