Esther García Llovet. Cómo dejar de escribir.
Novela / septiembre 5, 2017

Anagrama, 2017. 130 páginas. Renfo es el hijo del gran escritor latinoamericano Ronaldo, ya fallecido. Deambula por las calles de Madrid sin rumbo en la vida, salvo tal vez encontrar el manuscrito perdido de su padre, su última novela. El amor, los bajos fondos y un abuelo actor se van entrecruzando por su camino. Ronaldo es un trasunto poco disimulado de Bolaño, aunque no creo que Renfo lo sea de Lautaro. Lo iba leyendo con desgana porque, aunque no está mal escrito, las historias de adolescentes sin objetivos me dan a estas alturas del curso un poco de dentera. Pero al final le cogí cariño al libro, que no acaba mal. Que sea breve también ayuda. Se puede recomendar. En una fiesta. La despedida de un amigo de Ronaldo, un escritor peruano que volvía al Perú después de quince años aquí, en Madrid, donde no había hecho otra cosa que escribir del Perú y de los peruanos. Había mucha luz en la casa, un apartamento en la mismísima Gran Vía con neones en el techo de plafón que debía de ser una antigua oficina reconvertida en pisitos de estudiante. Curto me presentaba a la gente y algunos me saludaban como…

Alberto Olmos. A bordo del naufragio.
Novela / julio 26, 2017

Anagrama, 1998. 174 páginas. Un joven universitario arrastra su angustia de perdedor por las calles de Madrid. La huída el pueblo no ha resultado ser lo que esperaba. Esta novela fue finalista del premio Herralde perdiendo frente a lo que probablemente sea una de las grandes obras del siglo XX, Los detectives salvajes. Mucho contra lo que competir. Alberto Olmos escribe muy bien, incluso entonces cuando era joven. Pero no es suficiente para sostener una historia que no lleva a ningún sitio. Los soliloquios de esta vida gris apenas en ocasiones despiertan interés. La novela El síndrome de Ulises tenía una prosa mucho peor y los personajes acartonados, pero por lo menos el protagonista follaba. Aquí no se hace ni unas pajas. En la contraportada nos dice que está lejos de la juventud crápula, y a la mitad del libro te gustaría que no fuera así. Me dio una pereza infinita acabarlo. Pero ojo, que el autor tiene libros que están muy bien. ¿Qué vas a hacer? Puedes hojear libros, qué otra cosa si no. Eres el gusano de las bibliotecas. Entras en ellas como en una manzana, dispuesto a comértelas por dentro. Y nunca quedas saciado. Lo curioso es…

Nazario. La vida cotidiana del dibujante underground.
Ensayo / junio 28, 2017

Anagrama, 2016. 286 páginas. Las memorias de Nazario por fuerza tenían que ser interesantes. Como en las de Pablo Carbonell me he encontrado lo que no esperaba pero ha sido mejor. Es muy acertada la palabra cotidiana en el título, ya que no hace un recuento de sus éxitos sino de su vida normal, sus amigos, las reformas de su casa… todo contado de una manera un tanto anárquica y saltando de un tema a otro. Pero la manera de relatarlo encaja con lo que cuenta, los personajes son retratados con cariño y sin juzgarlos, se respira el ambiente de libertad sexual y de excesos de la época, y el sabor de boca que deja es maravilloso. Me enganché desde las primeras páginas. Confieso que nunca he sido muy seguidor de Nazario, sus cómics me gustan pero no me maravillan, pero esta vida cotidiana me ha conquistado sin paliativos. Muy recomendable. Por la noche voy al bar Los Pescadores a comprar tabaco con los cinco duros que me ha dado Pepichek. (¡Yo creo que él o la Fina se traen algún tipo de negocio entre manos con lo del caballo!) En la calle Boquería me cruzo con un tío que…

Andrés Barba. Agosto, octubre.
Novela / junio 19, 2017

Anagrama, 2010. 148 páginas. Un adolescente se junta en el pueblo de veraneo con una pandilla de malotes, saboreando otra forma de ver la vida. Por desgracia se ve involucrado en una situación violenta que le será difícil de gestionar. Está bien escrito y estructurado, pero la historia me ha parecido bastante floja. Mucha introspección adolescente, algunos momentos emotivos, y la parte más escabrosa, que podría haber dado mucho juego, se trata casi como de pasada. Es una buena lectura, pero sabe a poco. Tuvo la vaga impresión vanidosa de que cualquiera de aquellas chicas le aceptaría, de que podría acercarse a cualquiera de ellas una de aquellas pocas noches que iban quedando de vacaciones y decirle: ¿Me chupas la polla? Y ellas lo harían sin remilgos con sus rasgos regulares y desgastados como las conchas de la orilla, como si se aburrieran tal vez. Ninguna de ellas le habría gustado por separado y sin embargo todas juntas despertaban en él un estado físico desconocido. Hablaban ¿de qué? No importaba. Era última hora de la tarde y pensó que le quedaban diez días de vacaciones. El sol comenzó a ponerse al fondo de la ría. Era siempre una hora suspendida…

John Fante. Llenos de vida.
Novela / marzo 31, 2017

Anagrama, 2008. 158 páginas. Tit. Or. Full of life. Trad. Antonio-Prometeo Moya. Me lo decían mis amigos, gente de confianza. Lee a Fante. Me lo decía también Bukowsky, el viejo granuja. Yo no hacía caso ¡tonto de mí! Hasta ahora. Un libro fresco, divertido, tierno. Y tan moderno que algunos de sus recursos estilísticos los he leído en obras escritas cincuenta años después y siguen funcionando. He reído. He llorado. Con frecuencia al mismo tiempo. En resumen, me he enamorado. Esta mañana se me ha pasado la estación de metro, absorto en su lectura. En estas ocasiones es agradable decir a los amigos: teníais razón. El mundo es mejor después de leer a John Fante. -No mucho. Unos centavos. Subió al vehículo y le expliqué que el importe dependía del taxímetro. Di mi dirección al taxista y éste subió la bandera que ponía el taxímetro en marcha. Nos alejamos de la estación. El taxímetro indicaba la tarifa mínima. —Sólo veinte centavos —dijo mi padre sonriendo. Se retrepó con aire de satisfacción. Subimos por Aliso hasta el cruce con Los Angeles Street, el primer semáforo. Se oyó un leve chasquido y el taxímetro marcó treinta centavos. -¿Qué pasa? —Tómatelo con calma,…