Destino, 1976. 228 páginas. Otro libro del que recuerdo perfectamente cuando lo leía, volviendo en autobús de un curso que impartía lejos de casa. Parece una autobiografía de los años en la escuela, aunque desconozco si hay partes inventadas. Ahora que se ha puesto de moda la metaficción y resulta que se practica desde los años 50. Estaría bien leer el siguiente libro: Josep Pla, ficció autobiogràfica i veritat literària, que seguram...
Primer acto, 2009. 214 páginas. Mal me veo para reseñar este volumen. Mira que dejo pocos libros sin leer, pero uno de los que se me atragantó fue Fiestas gordas del vino y del tocino, de Miguel Esteo. Pues esta recopilación es un poco para homenajear a este autor. Intenté leerlo sin prejuicios, pero sigue sin convencerme. Si a eso le sumamos que el teatro de Francisco Nieva tampoco ha sido nunca santo de mi devoción, se junta el ham...
Bruguera, 1985. 192 páginas. Sigo comprando cuanto romancero encuentro por los mercadillos. En este caso una edición mejor que otras, con un prólogo decente, breve anotación de cada uno de los romances y poco más. Lo que menos me ha gustado es que casi todos los romances son épicos o históricos, que no son precisamente mis preferidos. Calificación: Bueno. Un día, un libro (219/365) Romance del conde Claros de Montalván Media noche er...
Espasa-Calpe, 1940, 1943, 1944, 1046, 1950, 1958, 1969, 1976. 144 páginas. Hay que leer a los clásicos, sobre todo porque se encuentran en todas partes y baratos. Nada había leído de Byron. Son novelas cortas (en esta edición, que originalmente debieron ser poemas), románticas, llenas de héroes y bandidos, sentimientos exarcebados y muchas exclamaciones. Según leo por ahí el corsario se vendió como rosquillas en la época. Pero, por d...
DeBolsillo, 2010. 428 páginas. Tit. or. The yiddish policemen’s union. Trad. Javier Calvo. Sigo con mi pereza reseñadora y les emplazo a que lean la que sobre este libro hizo Cities:Moving: El sindicato de policía yiddish. Copio parte del resumen (espero que me de permiso): Estados Unidos cedió el distrito de Sitka, Alaska, durante 60 años a los judíos refugiados de la II Guerra Mundial para que se asentasen y pudieran huir de la con...


