María Velasco. Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos.
Teatro / diciembre 22, 2025

La uña rota, 2025. 120 páginas. Se incluye la obra de teatro que da título al libro y otros poemas de amor, y un prólogo que está bastante bien. Si digo que es una obra de teatro que trata del amor puede dar la impresión de que se trata de algo cursi, y nada más alejado de la realidad. Un texto crudo, sincero, donde el amor te da bofetadas a cada página. Me he encontrado tantos textos que me han atravesado que no sabría donde poner el dedo. El diálogo sobre porno con el sobrino me ha resultado hilarante, pero en otros momentos se me ponía la piel de gallina. Brutal. Muy bueno. CADAQUÉS Una vez me abracé a una boya bronceada, que respiraba debajo del agua. * Era como si se estuviera ahogando y nunca encontrara el fondo del mar con los pies. Una angustia pesada. Pero, entonces, ¿por qué la buscaba? Clarice Lispector No sé nadar, te dije. Insististe. Nadando a crol tú. Chapuceando yo. Remolcada de tu cuerpo de catamarán me llevabas a un naufragio. Avanzábamos (en la incertidumbre). Y el mar se transformaba en la mar. Dejé de hacer pie. Dejaste de hacer pie. Puedo morir….

Rodrigo García. Barullo.
Teatro / abril 20, 2018

La uña rota, 2015. 278 páginas. Me lo dejó una buena amiga porque pensó que podría gustarme y acertó. Después de leerlo, al buscar información sobre el autor, me he enterado de que era el de la famosa polémica de la langosta cocida en escena. En la línea de aquel Mierda bonita con el que comparte editorial, pero que me gustó más. Textos que forman parte de representaciones teatrales, crudos, descarnados, mensajes del lado oscuro de la vida, algunos de una gran calidad poética. No todos me han gustado igual, pero los que lo han hecho me han gustado mucho. Muy recomendable. OTRO COWBOY Siento una nostalgia, un pesar profundo por el devenir histórico de la risa. La risa ha sufrido una transformación espantosa a lo largo de los millones de años de existencia de los seres que ríen. No sé en qué etapa evolutiva la risa pasó de ser un atributo infrecuente, un tesoro perturbador, a convertirse en una reiteración banal. No creo que el hombre primitivo riera todo el rato (tampoco que gruñera todo el rato), ni riera de todo. Tampoco creo que riera en grupo. UN COWBOY Supongo que la risa fue un don espiritual, algo mágico…