Varios. Concurso literario el laurel.
Cuentos / marzo 5, 2026

La mordida, 2024. 70 páginas. Antología de finalistas del XIX premio literario El Laurel, con el ganador del concurso. No esperaba mucho pero la calidad media es bastante alta, y no lo digo porque entre los finalistas esté un relato mío. Supongo que puede encontrarse en la librería Barra/Llibre. Muy bueno. Antes de que esto empezara, habíamos tenido trato . Un gilipollas de dos metros, pero tenía DAZN. Yo veía el fútbol y él tenía a alguien a quien dar la brasa con las monterías a las que lo invitaba su primo. Esos cazadores me parecen unos mierdas. Se paseaba por el comedor en calzoncillos con la escopeta al hombro como si fuera John Wayne. El día que todo comenzó dejamos de hablarnos y pasó a mirarme con desconfianza. ¿Instinto? Lo oía salir al rellano por la noche para tirar las bolsas de basura escaleras abajo, siempre a la misma hora. Una noche bajé antes y me escondí en el tramo ascendente de escaleras. Cuando asomó le reventé la cabeza de un martillazo. Lo arrastré al interior y le robé la escopeta. Lo pienso ahora y me doy cuenta de que fue una chapuza. Ni se me ocurrió cogerle comida…

Varios. La Mordida XV.
Cuentos / diciembre 25, 2025

90 páginas. Antología de los relatos ganadores y finalistas del concurso La mordida del año 2020. El ganador, Terraza de café por la noche, es de una calidad excelente, y el resto no le va a la zaga. Al contrario de otras antologías en las que hay bastante desigualdad en los textos, aquí son todos bastante potables. Bueno. Terraza de café por la noche José Ignacio Tamayo Pérez Mi familia la formábamos mi abuela Margarita, mi hermana, mi madre, un general de brigada y yo. Creo que hubiese sido un grupo humano más llevadero de haber vivido mi abuelo. 0 si Laura hubiera sido un chico. Pero no tuve esa suerte. Mamá me llamó el miércoles. Me dijo que habían vuelto a ingresar a mi padre y me dio el número de planta y la habitación en que se encontraba. Insistió en que, en cuanto pudiera, tenía que ir a visitarlo. Que si no era por él, tenía que hacerlo por mí. Para que no me arrepintiera más tarde. El viernes terminé pronto en la oficina y, al mediodía, cogí el coche y fui a Madrid. Directamente al hospital. Con las indicaciones que me había dado mamá tardé menos en…