Juan Pablo Piñeiro. Cuando Sara Chura despierte.
Novela / febrero 26, 2026

El Cuervo, 2024. 190 páginas. César Amato, una especie de detective privado que ha sido y es capaz de ser muchas pieles, recibe un encargo por parte de una misteriosa mujer. Una galería de personajes extravagantes desfilaran en el curso de una investigación que es de todo menos normal. Novela desaforada, mezcla de delirios oníricos con mitología andina encubierta, situaciones inverosímiles y una prosa que a veces se desborda, tiene momentos que me han gustado mucho -como la parte central basada en la frase que da título al libro, junto con otros que me resultan cansinos e intrascendentes – esos personajes con nombres graciosos que resultan ridículos. En conjunto, una experiencia. Bueno. Cuando Sara Chura despierte y desfile por el centro de la ciudad, lanzará hojas de coca, alcohol blanco y estrellas de sal bendecidas por todos los guardianes del Altiplano, cada estrella le llegará a una persona distinta y le anunciará su nuevo camino. Un paxp’paku, preocupado por cumplir su misión, recibirá una estrella azul que desaparecerá en sus manos el día en que Sara Chura despierte. Todo destino es un retorno, dirá César cuando la estrella de sal se convierta en polvo el día en que Sara Chura…

Juan Pablo Piñeiro. Insectario.
Poesía / noviembre 26, 2025

El cuervo, 2022. 2023. 74 páginas. Poemario que toma como base el mundo de los insectos, que han estado en el planeta mucho tiempo antes de nuestra existencia y lo seguirán estando cuando hayamos desaparecido. Cada animal le da pie al autor para hablar de diferentes temas, el miedo, la muerte, la extrañeza, o simplemente la descripción de una belleza estética. Bueno. Aldes agypti Doble filo Todo cambió el día que un bicho redondo y contraído como coraza de viento apareció solemne en el marco de mi ventana. Yo, la verdad, ni me di cuenta, pero, de la nada, el visitante estaba escarbando en mis huesos como si buscara algo valioso en la basura. Mientras tanto, o casi al mismo tiempo, comprendí algo más. Al parecer, con el pasar de los años, era yo, arma de doble filo, el dueño de esa ventana.