Empar Moliner. ¿Desitja guardar els canvis?

septiembre 1, 2006

Quaderns crema, 2006. 230 páginas.

MolinerDesitjaGuardarCambis
Sabrosa amargura

No suelo leer libros recopilación de artículos periodísticos. Ni siquiera en el caso de mi admirado Quim Monzó. No me gusta demasiado el género, y además los artículos casi siempre están caducados. Pero como Empar Moliner nos tiene a dieta de ficción, a falta de pan buenas son tortas.

En Busco senyor per amistat i el que sorgeixi los artículos eran de una cierta extensión, pero en este libro sólo encontraremos columnas (y le favorecía la mayor extensión de aquél). Que Empar Moliner tiene buena mano en este arte lo avala la fama que está adquiriendo. Algunas de estas columnas son, sencillamente, geniales, y al final de esta entrada podrán leer una de mis preferidas. Casualmente me llegó por internet sin indicación de quien era su autor y me gustó tanto que la imprimí para leerla en la comida de navidad.

La portada está bien escogida. La mala leche de la autora no es de las que dejan mal cuerpo. Son el exacto toque de angostura que le da sabor a un buen cóctel. Como decían los Esclarecidos:

Hay bebidas dulces
que destrozan el día
y vinagres
que alegran la comida

A esta última categoría pertenecen los escritos de Empar Moliner.

No esperen la misma calidad de todos los textos de esta compilación; hay algunos del montón y otros perfectamente olvidables. Pero también mucho talento. Una escritora como no hay dos.

Empar Moliner en el Cuchitril:

L’ensenyador de pisos que odiava els mims.
Feli, esthéticienne.
T’estimo si he begut.
Busco senyor per amistat i el que sorgeixi.
¿Desitja guardar els canvis?

Escuchando: Toccata undecima. Girolamo Frescobaldi .


Extracto:


Jueces por la antropofagia

Por fin el Ayuntamiento de Barcelona ha captado el profundo malestar de los ciudadanos. Por fin, en el belén que todos los años se monta en la plaza de Sant Jaume se prohibirá la figura del caganer.

El motivo es extraordinario. Resulta que el caganer es incívico. Sí. Los ciudadanos somos tontos y no distinguimos realidad y ficción, por lo que, si vemos una figura defecante del siglo XVIII, nos lanzamos a la calle y nos convertimos en cagones en serie. De hecho, si vamos al cine a ver una de Tarzán nos entran una ganas tremendas de aullar en taparrabos. (Por suerte, Barcelona es moderna y las ordenanzas municipales no prohíben el nudismo). Vamos, que está muy bien que se termine con una muestra más de la intolerable coñita catalana.

Se armó el belén, que diría el inefable Paco Martínez Soria. La idea es tan loable, tan bienintencionada, que creo que el consistorio debería ir más allá. En el belén hay muchas otras figuras que incitan al incivismo. Como el pescador. ¿Acaso tiene licencia? ¿Y si resulta que se está cargando el ecosistema por culpa de capturar ilegalmente peces protegidos? Del mismo modo, y sin dejar el río, también hay que eliminar la figura de la lavandera. No sólo porque al ser mujer y encargarse de las tareas del hogar está perpetuando el sexismo, sino porque contamina el agua. Y, pensándolo bien, otro que contamina es el cerdo que siempre ponen detrás de la cueva. Ese cerdo defeca tanto como el caganer y todo el mundo sabe que las defecaciones de cerdo, si no están controladas, se convierten en purines. Si en ese belén no hay un pipí-cerdo, el cerdo tiene que desaparecer. Y tienen que desaparecer también la gallina y las ovejas.

El motivo es evidente. Las normativas del Ayuntamiento de Barcelona prohíben llevar animales sueltos. Pero es que el leñador tampoco puede estar allí. ¿Acaso sabemos qué hace con la leña que acaba de recoger? ¿Y si piensa encender un fuego en una zona no controlada? De todas formas, lo más incívico del belén es el niño Jesús semidesnudo. Ningún pastorcillo con la carrera de asistente social lo aprobaría. María y José van bien abrigados, pero el bebé no tiene ni una humilde mantita. Vaya familia desestructurada, en la que el padre y la madre no se despojan de su ropa para arropar al crío. Considero que el bebé sería mucho más feliz con unos padres de acogida (excluyendo a los señores de Herodes, desde luego). Y hasta creo que estaría bien prohibir a los camellos, porque, según se mire, son propaganda encubierta de una marca de tabaco…

Pero esto tiene que ser sólo el principio. La incorrección no se acaba nunca. Sin dejar el terreno escatológico y aprovechando las fiestas, hay que prohibir igualmente tradiciones tan incívicas como la del caga tió. Como saben ustedes, la noche del 24 los niños apalean un tronco de árbol con el noble propósito de conseguir que defeque regalos. No sólo es inadmisible tanta deposición. Es inadmisible que los regalos se consigan a través de la violencia. Es bulling a un tronco indefenso. La letra de la canción sugiere que con las palizas se consiguen regalos: «Tió, tió, caga torró, sino et donaré un cop de bastó». Los niños que hoy pegan al tió, mañana tal vez pegarán a Papá Noël (y no quiero dar ideas.)

Por eso, propongo que la noche del 24 los niños se sienten junto al tronco y dialoguen con él. Yo creo que habiendo acabado con el belén y con el tió, sólo nos quedará acabar con los famosos trabalenguas «en Pinxo i en Panxo» y «setze jutges d’un jutjat». En el primero, el tal Pinxo le pregunta al tal Panxo si desea que le pinche con un punzón, y Pancho dice que sí, aunque con una condición: que en la barriga no. Si esto no es sadomasoquismo consentido, ya me dirán qué es. Por lo que respecta a los dieciséis jueces, se dedican a comer hígado de un ahorcado. Es decir, están a favor de la pena de muerte y de la antropofagia. Yo cambiaría el trabalenguas por uno que dijese algo así: «Setze jutges tolerants, mengen plats vetarians».

Como, además de tener una letra cívica no cuesta pronunciarlo, evitaremos la terrible discriminación que los trabalenguas suponen para los disléxicos.

16 comentarios

  • RUFUS septiembre 1, 2006en8:49 pm

    Joder, pero que bueno que es este texto (sobretodo la parte final). Sí, a mi también me gusta la monzona (como ella no quiere que la llamen). Solo he leído “Te quiero si he bebido” que es muy ameno y refrescante como lectura veraniega.
    Los libros de cuentos (o artículos) van muy bien para los transportes públicos y para evitar mirar a los demás viajeros en el metro (o tren).
    No comparto su forma poco ortodoxa de sentarse en una silla y su fobia a Michael More (con argumentos absurdos) pero por lo demás no desentona con la pareja de oro Monzo/Pamies.

    Salut

  • perdidaentrelibros septiembre 2, 2006en12:35 pm

    Me ha encantado el texto de tu post. Suelo leer a Empar Moliner en El País los domingos, aunque creo que sólo escribe su columna en verano. Por si no has leído la del domingo pasado te la transcribo, es buenísima.

    «ESTAS VACACIONES los he visto actuar. Por su culpa, la exclusiva ya no es de la Fontana di Trevi. Ahora, cualquier pozo de cualquier pueblo es objetivo suyo. No lo pueden evitar. Cuando ven un monumento con agua, le tienen que tirar un euro. Y que conste que no sólo lo hacen los cursis, sino también los exquisitos (esos que cuando van de vacaciones no quieren que se les llame turistas, sino viajeros, porque ellos no son como la vulgar masa). Incluso ellos, a pesar de su permanente estado de ironía, tiran la moneda.

    He visto monedas en la Cibeles y también en el Gran Cañón del Colorado. He visto monedas en la Fontana di Trevi, pero también en una réplica suya que se expone en un hotel de Las Vegas. Hasta he visto cómo tiraban monedas al surtidor que adorna una pizzería de Barcelona llamada La Mamma. La cosa ha ido tan lejos que en el parque de Yellowstone te advierten que está prohibido echar dinero a los géiseres, porque se obturan. Y en una catedral proyectada por Rafael Moneo que se encuentra en Los Ángeles hay un cartel pidiendo a los fieles que por favor no tiren monedas al agua bendita. Por cierto que en esta catedral exponen un retablo español que, según se puede leer, fue comprado el año 1925 en Ezcaray «para evitar su destrucción durante la Guerra Civil». Hombre, teniendo en cuenta que faltaban 11 años para que estallara, demuestra unos superpoderes asombrosos por parte de los compradores.

    Así pues, hoy día, cuando los echadores de monedas en serie planifican sus vacaciones, deben destinar una parte importante del presupuesto para monumentos con agua. Que si el euro de la Fontana di Trevi, que si el de la pizzería La Mamma, que si el de la Cibeles… Y eso sin contar los pozos imprevistos. Pero el caso es que estas mismas personas que me he encontrado por los pozos y las fuentes son las mismas que me he encontrado por los bares. Son de esas que se dejarían asesinar antes que gastar un euro en el periódico. Pagar un euro por el periódico les parece el colmo del derroche. Así que, cuando ven a alguien leyendo la prensa en un bar, le preguntan, con la avidez del buitre: «¿Son de la casa?». Y cuando ese alguien les contesta que sí, exclaman: «¿Todos?».

    Por eso, amigo quiosquero, no sufra por si no llega a fin de mes. Déjese de promociones, de cursos de inglés y de cupones para cámaras fotográficas. Si usted quiere sobrevivir, lo que tiene que hacer es construirse un pozo en el quiosco. Hágalo y verá cómo a los dos minutos aquello se le llena de turistas ávidos de tirar monedas. Ya verá cómo al final del día, todos los gorrones que cada mañana le hojean sus revistas sin pagar y le abren EL PAÍS para leer por el morro el artículo de Elvira Lindo le habrán dejado un euro en el pozo. Un pozo es mucho más rentable que una tragaperras, se lo digo yo.»

    Un saludo

  • Francisco Ortiz septiembre 2, 2006en1:24 pm

    Irónica y certera esta mujer.

  • Antonio Jiménez Morato septiembre 4, 2006en6:33 pm

    Qué bonita esta portada, sin códigos de barra de la red de bibliotecas de la Diputación de Barcelona

  • Palimp septiembre 4, 2006en7:18 pm

    perdidaentrelibros, gracias por la columna, aunque confieso ser uno de esos adictos a los pozos de los deseos. Los mejores son los tapiados porque puedes recuperar la moneda (como el situado en el patio de la Biblioteca Central de Cataluña).

    Je, je, últimamente aparecen muchos libros de la biblitoeca por aquí, pero de Empar tengo todos menos Feli que lo tuve pero ya no.

  • Magda septiembre 5, 2006en7:36 am

    Me ha gustado mucho:

    Hay bebidas dulces
    que destrozan el día
    y vinagres
    que alegran la comida

    ¡Qué cierto!

    Un buen texto, Palimp, escribe ameno, con gracia (valga decir), pero también me parece mordaz.

  • Palimp septiembre 6, 2006en10:50 am

    Sí, tiene su picadura la moza 🙂

  • Marc Torralba septiembre 11, 2006en5:09 pm

    Empar es de lo mejor. Os envío el artículo del sábado pasado. Conociéndola, supongo que el texto es invención en parte y que debe estar ironizando sobre algun escritor que trabajaba de veras de «negro» para Maragall.

    Cebrià Fontpicant, escritor con una obra literaria seria (aunque aún ignorada por el siempre indocumentado pueblo catalán) lee el titular del periódico sin dar crédito. «Montilla ha contratado a uno de los guionistas de Buenafuente para su equipo de campaña electoral». Díos mío, no puede ser. Es una pesadilla y ahora despertará. Pero no. No es una pesadilla.

    Cebrià Fontpicant ha trabajado de negro para el antecesor de Montilla. Le ha escrito cada uno de los discursos con mimo y dedicación, siempre a la sombra. Se ha resignado a que, en ocasiones, el líder no pronunciara las delicadas metáforas que él le había creado y a que, en cambio, improvisara párrafos enteros llenos ¡ay! de castellanismos. A veces le ha parecido que algún párrafo demasiado genial le delataba. Como cuando escribió el discurso para la inauguración de la fábrica de pienso de Lliçà d’Amunt. Qué pieza literaria, que prodigio de relojería… «Amigues i amics», empezaba, «el pinso per vedells i vedelles es un dels motors del nostre país…». Y al recordar esa frase, que le costó tantas horas de trabajo y que, sin duda, está a medio camino entre Miquel Martí i Pol y José Saramago, se le llenan los ojos de lágrimas.

    Tratando de sobreponerse, se dirige a la nevera de los vinos y abre una botella de Chatêau Bidet del año 1981 que le regaló el anterior consejero de Cultura. Lo guardaba para el día de las elecciones, pero ahora tanto da. Por desgracia, la perniciosa coñita catalana también ha llegado a la política. Además, todos los diarios electrónicos han filtrado el nombre y el apellido del guionista. Él, en cambio, ha trabajado sin que nadie supiera de su existencia. Durante todo este tiempo, su único consuelo ha sido que, en ocasiones, en el periódico en el que publica su columna semanal (La atalaya del miope se llama) ha sido él quien se ha encargado de comentar el discurso del líder. Y entonces sí. Entonces ha elogiado tímidamente lo que él mismo había escrito.

    En el delirio, imagina el futuro. ¿Cómo saludará Montilla a los militantes gracias al guionista de Buenafuente? Tal vez con un: «¡Hola, gilipolles…!». Y no hay que descartar que publique un libro con sus mejores mítines. Si es así, se llamará Digue’m electoral… Porque los autores mediáticos, como Buenafuente, no sólo se han adueñado del día de Sant Jordi. No sólo salen en el Telenotícies, en el programa de Cuní y en el de Mònica Terribas. No sólo firman miles de ejemplares y ligan. Ahora, encima, hasta te roban el trabajo de negro. Y seguramente la locura no ha hecho más que empezar. Ya intuye que, en estos momentos, Carod Rovira, Saura, Piqué y Mas deben de estar llamando a los guionistas de Manel Fuentes o Eva Hache. Esta campaña electoral parecerá El club de la comedia. En los mítines, como si lo viera, acabarán por poner una pared de ladrillos a modo de decorado. Piqué, por ejemplo, sentado en un taburete, dirá: «¿Se han fijado alguna vez en la de inmigrantes ilegales que llegan a nuestras costas? Y añadirá: «Como dice María Isabel: antes muerta que Montilla».

    Por si esto fuera poco, Cebrià Fontpicant se queda sin una buena fuente de ingresos. A lo mejor tendrá que volver a dar clases. Se rasca la perilla, preocupado, cuando un ruido interrumpe sus cavilaciones. Ariadna Berta, su hija pequeña, ya ha vuelto de la clase de bongos y ha encendido el televisor. Está viendo TV-3. Cebrià Fontpicant entra en el salón y, con repentino interés, se fija en la pantalla. Se le ocurre que, de hecho, la televisión notará la falta de guionistas si ahora se ponen todos a trabajar para los políticos. Observa el programa. En él, un tomate llamado Tomàtic explica a un niño lo que es un contestador. Pero a Cebrià le parece que el texto no funciona. Ese tomate, si tuviese detrás un escritor brillante como él, mejoraría mucho.

  • Palimp septiembre 13, 2006en11:16 am

    Je, je, esto se está convirtiendo en una recopilación no oficial de artículos de Empar ¡Me encanta!

  • inma marzo 5, 2007en10:56 pm

    A MÍ ME ENCANTA Empar Moliner . Los artículos que escribe en EL PAÍS los devoro . Uno de los que más me gustó hablaba de la nueva cocina y los nuevos cocineros . Se adivinaban los gurús que habitan en el Olimpo de la cocina y que a mí siempre me recuerdan el cuento del » Traje nuevo del Emperador » . Si alguien lo conserva , POR FAVOR , publicadlo aquí . Sé que es difícil …pero a lo mejor , no imposible…
    Gracias.

  • inma marzo 10, 2007en3:38 pm

    MUCHAS GRACIAS , PALIMP .
    No es ese artículo el que busco , pero me ha gustado leerlo .
    Lo sorprendente es que , tras leer el que has colgado en esta sección , la curiosidad no me dejaba dormir y me he puesto a rebuscar en una vieja carpeta donde guardo a veces artículos o fotos que me han gustado mucho . El caso es que revisándolo todo bien HE ENCONTRADO EL ARTÍCULO DEL QUE OS HABLABA y lo he vuelto a disfrutar como hace 4 años , porque el artículo en cuestión es del domingo 31 de Agosto del 2003 , y estaba en la sección CORAZONES DE VERANO de EL PAÍS . Se llama » CARPACCIO POR LIEBRE » y narra la cena que organizan la escritora y unas amigas a unos hombres machotes ,a los que han invitado a ver un partido de fútbol en su casa . Las chicas piensan deleitarlos con unas recetas de Ferrán Adriá ,expresamente creadas » para ser ingeridas durante un partido de fútbol «.Es un artículo hilarante que habla de verdades como templos y que os hará reir . A propósito , trae la foto del » gran gurú » con cara de YO NO FUI , atesorando fotos suyas y artículos sobre sus éxitos . Sin comentario…
    Como yo apenas controlo el tema informático , os mando la información por si alguien puede colgar este artículo de Empar Moliner. Ya os he dado los datos . Que haya suerte y que los que os asomais por aquí lo podais leerlo y disfrutar. MUCHAS GRACIAS .

  • Palimp marzo 10, 2007en4:00 pm

    ¡Viva la tortilla de patatas!

  • inma marzo 10, 2007en9:11 pm

    Qué viva ! Ja , ja !
    Gracias por colgar el artículo !

  • Palimp marzo 11, 2007en11:07 am

    De nada, gracias a ti por señalarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.