Ediciones B, 2016. 608 páginas. Tit. or. Leviatan wakes. Trad. David Tejera Expósito. Joe Holden, segundo de a bordo de un carguero que transporta hielo para las estaciones mineras del cinturón, es el encargado de investigar una petición de auxilio de una nave. Mientras, en Ceres, el inspector de policía Miller ha recibido el encargo de buscar a la hija de una pareja de ricos que ha desaparecido. Ambas historias se entrecruzan gracias a lo que parece ser el mayor descubrimiento de la historia de la humanidad. Hay una serie de televisión basada en estos libros, The expanse, que he consumido con gran placer. Me parecía un poco raro hacer el camino inverso, y no sabía como sería la experiencia de leer cosas que ya sabía. ¿Me aburriría? Pues el resultado ha sido el contrario, he disfrutado de lo lindo. Serie y libro comparten una galería de personajes bien construídos, tramas inteligentes alejadas de tonterías seudomágicas y una acción trepidante. ¡Si hasta he tenido momentos en los que las escenas de acción del libro me han parecido más emocionantes que las de la serie! Las diferencias entre las tramas han sido lo suficientes para que la historia me pareciera nueva,…
Pálido fuego, 2015. 334 páginas. Vikar llega a Los Ángeles en un mal momento, justo cuando suceden los asesinatos de Manson y hasta lo detienen como sospechoso. Con la cabeza rapada y tatuada con Elizabeth Taylor y Montgomery Clift no es precisamente alguien que pase desapercibido. Siente una absoluta adoración por el cine, lleva una mochila de abusos domésticos y padres ultra religiosos, y tiene rasgos autistas. Me costó entrar en la historia, después me enganché completamente y el final me decepcionó un poco. Hay algunos puntos de la trama que me parecieron un poco fallidos. Pero vamos, que la historia te atrapa y las desventuras de este arquitecto autista reconvertido a montador que encuentra un mensaje de Dios merecen una oportunidad. Es curioso como en el libro se citan docenas de películas (casi siempre sin decir el título) y la cosa se deja pasar. Pero cuando aparece la letra de alguna canción (cuatro o cinco veces) una nota a pie de página nos indica cual es. Yo, que sé más de música que de cine, hubiera agradecido que fuera al revés. Hay una adaptación al cine que no he visto y que tiene que ser curiosa de ver. En…
Sexto Piso, 2020. 142 páginas. Tit. or. Ghost wall. Trad. Vanesa García Cazorla. La familia de Silvie ha organizado junto con un profesor universitario y algunos de sus alumnos una experiencia peculiar: revivir la vida en la edad del hierro británica. Tienen que vestir como en la época, buscar alimentos en la naturaleza, y apañárselas como puedan. Una época dura para aquellos que la vivieron, en la que de vez en cuando había algún sacrificio ritual. Libraco. Parece mentira todo lo que se cuenta en tan pocas páginas. El campamento es una excusa -y a la vez una metáfora- de lo que realmente se cuenta y que no les voy a destripar aquí. El relato desde el punto de vista de la niña nos da, a la vez, una visión de una increíble madurez y también de ingenuidad. El final, que lo ves venir y que a la vez llega de lado, sin giros sorprendentes pero con mucha habilidad emocional, me dejó con el libro temblando. Muy, muy bueno. Me recosté incómodamente, pues la poza no era tan ancha como para tumbarme del todo, pero el agua acarició mi piel quemada por el sol, calmó el picor de la arena….
Parsifal, 2001. 190 páginas. Llegué a este libro a través de la entrevista al autor en el programa A fondo muy bien reeditado ahora por EDITRAMA en youtube. Me pareció una persona inteligente salvando algún detalle racista de su discurso. Hace una descripción de la noche barcelonesa de la época (está escrito en 1948) y es curioso ver cómo eran las terrazas, los locales de alterne, las tonadilleras, las fiestas populares. Un poco de arqueología de la juerga nocturna. Pero para el lector de ahora poco hay que rascar. La prosa del autor no es de las que atraviesan el tiempo y los hechos que narran hace tiempo dejaron de existir, así que aunque es curioso, no es muy recomendable. Si lo comparo con las crónicas de Irene Polo que leí hace poco la diferencia es enorme. Se deja leer. Y, como intermediario, demostraba unas condiciones que ningún otro ha repetido. Y no será porque no haya tenido imitadores, como todas las cosas buenas. Sabía entender, como nadie también, en qué consiste ese contacto directo que se establece entre el público y el artista y cómo hacer reír, con las cosquillas de sus palabras, hasta a las gentes más reacias…
Candaya, 2020. 142 páginas. En un universo en el que Argentina ha ganado la guerra de las Malvinas, pero a costa de que un virus terrible azote esas islas, se crea un extraño comité para seleccionar a unas mujeres que, convenientemente vacunadas, hagan renacer la vida en ese territorio. De aires inconfundiblemente kafkianos asistimos a los sinsabores de un funcionario de medio pelo, que está ahí por recomendación, y que arrastra una cantidad considerable de traumas. Pocas cosas tienen sentido en una serie de acontecimientos asfixiantes. Personalmente me ha dejado frío. Bien por el ambiente y bien por la escritura, pero no me ha interesado nada de lo que se cuenta, ni siquiera -o a causa de- estar trufado de abundantes escenas de sexo. Es corto y se me ha hecho largo. Se deja leer. Arrastro a Erizo hasta el archivador y la manoseo toda. Nos chupamos en silencio. Erizo se pliega. Me hago púa entre sus piernas. En lugar de ir al vacunatorio, me lleva a su habitación. No sé si son las cápsulas, pero algo en mi sistema nervioso se ha desbocado. La tiro sobre la cama. Tiene las tetas perfectas. Mordisqueo un poco a ver hasta dónde….