Stendhal. Relatos.
Cuentos / mayo 15, 2005

Biblioteca básica Salvat, 1970. 160 páginas. Crónicas italianas Una colección de relatos de este clásico (del que puede encontrarse información en la wikipedia), en el que el autor incide varias veces en que no son suyos, sino ‘que adquirió el derecho de reproducirlos’. Y elaborarlos, porque muchas veces no es tanto la historia sino como se cuenta. Y si no, que se lo digan a Shakespeare. Los relatos son: Italianos: Vanina Vanini Los Cenci Victoria Accoramboni Alemán: Mina de Vanghel Españoles: El arca y el aparecido El filtro Nos sirven tanto para disfrutar de la prosa de Stendhal como para echar un vistazo a los procesos judiciales y costumbres de la época. Como además el autor añade notas a pie de página (que son de lo mejor del libro) vemos que opinión le merecía a un escrito francés del siglo XIX los sucesos de la italia del XVI. Como tantos otros clásicos entretenido y muy recomendable. (Un día, un libro 34/365)

Algo debe estar pasando…
Sin categoría / mayo 15, 2005

Cuando la tranquilidad de mi morada se ha visto invadida por los ruidos de pitos, petardos, gritos estentóreos… ¿Tendrá algo que ver con la liga de fútbol?

[*] Terry Pratchett. Brujas de viaje.
Ci-Fi / mayo 14, 2005

Ed. DeBols!llo, 2004. Trad. Cristina Macía. Tit. Original: Witches Abroad, 1991. 316 pág. La magia encerrada en los cuentos Que voy a contar de Terry Pratchett que cualquier fan suyo no pueda ya conocer. Y que voy a contar a aquellos que lo desconozcan para que rápidamente se conviertan en fan suyos. ¿Que es un escritor genial? ¿Que combina a la perfección humor inteligente, fantasía, buenas historias, ternura, intriga, emoción, y todo eso en su justa proporción? ¿Que ha sido hasta la aparición de Harry Potter el escritor número uno de ventas en el Reino Unido? Un momento, un momento, me parece oir… ¿Tú no eras el que huías de los bestsellers como d la peste? ¡Te hemos cazado! Pues no, porque con Terry Pratchett pasa una cosa muy curiosa; a diferencia de Harry Potter que se ha convertido en un fenómeno mundial, en España sus libros son poco conocidos (por no decir completamente desconocidos) fuera del género. Se me escapan las razones por las cuales el escritor de más ventas en su país es aquí un escritor de culto, pero esa es la situación. Así que puedo regodearme en elogios sin que mi pequeño corazoncito de pedante sufra demasiado….

Andreu Martín. Fantasmes quotidians (Històries espantoses)
Cuentos / mayo 13, 2005

Planeta, 1996. 189 páginas. En cuestión de grandes superficies soy más de Fnac que de Corte Inglés, aunque el interés aparente de la primera por la cultura sea sólo una estrategia de marketing más. Pero de vez en cuando me doy un paseo por el Corte Inglés, porque tienen algo que el Fnac no: Libros de saldo (lo sé, parezco un obsesivo del tema, pero compréndalo, todavía no soy millonario). Allí encontré este libro de A. Martín por el irrisorio precio de un euro. Conozco al autor por mi afición a la novela negra, en el que Andreu es un excelente representante. Esta incursión en el terreno del terror se debe a un par de encargos. El resultado es digno de leerse. El primero, ‘Deixeu que els caimans vinguin amb mi’ sigue moviéndose en el terreno de la novela negra. El dueño de un bar ‘temático’ dedicado a los asesinatos en serie nos contará la historia de Ronnie Corona, cuya vida cambiará al casarse con una mujer que parece ser hechicera. El segundo, ambientado en la Barcelona de finales del XIX, ‘Ànima en pena’, cuenta la historia de Lluís Bardina, que cree haber descubierto a un horrible espíritu que se…

[*] August Strindberg. El viaje de pedro el afortunado.
Teatro / mayo 12, 2005

Editorial Alborada, 1988. Trad. Jesús Pardo. Adap. Carlos Álvarez-Novoa. 124 pag. Las moralejas del desencanto Encontré este libro en una librería de viejo cuando iba camino de una cena. Estaba en el típico montón que tienen muchas librerías de Barcelona en la puerta con carteles de ‘Todo a xx’. En este caso, el precio por libro era de 50 céntimos, y yo no puedo evitar pararme a echar un vistazo, aunque sea apresurado. En este caso, encontré este libro de Strindberg y otro que postearé pasado mañana (ya que tengo leídos dos libros más y están en fila de espera para ser posteados), y no pude resistir la tentación de comprarlos por un euro. A Strindberg lo conocía por un volumen de teatro completo que me había leído hace ya unos cuantos años; y aunque no es un autor muy conocido (al menos para mí en ese momento), me impactó su obra. Emparentado con Ibsen, sus personajes se movían en un ambiente desolador y desolado, lleno de cinismo, desconfianza y desesperanza. Siempre que leo un libro de este estilo, me imagino que la visión de la vida del autor no debe ser muy halagüeña, precisamente, y es entonces cuando entiendes,…

Asimov Ciencia Ficción. Diciembre 2004.
Ci-Fi / mayo 11, 2005

Ediciones Robel, S.L. 193 pág. Una vez al año no hace daño Fiel a mi costumbre, sólo compro esta revista con formato de libro cuando hay algún cuento de la Willis. Como parece que se está especializando en relatos navideños (como bien apuntaba Carl Philip) sólo lo compro una vez al año. Y hago bien. O soy un morro fino, o es que la calidad es más bien tirando a baja. El número de diciembre contiene lo siguiente: El muro de Hidrógeno. Gregory Benford. Los mensajes extraterrestres conforman a veces verdaderas inteligencias que son difíciles de interpretar. El mayor reto es la arquitectura sagitaria. Una joven y ambiciosa nueva bibliotecaria deberá comprenderla para poder salvar a la raza humana. Leticia en el reflujo de la marea. Alejandro Alonso. Relato corto sobre un viaje interestelar sometido a extraños desdoblamientos espacio-temporales. Viajes con mis gatos. Mike Resnick. Un antiguo libro dota a suposeedor de la facultad de ver a su autora, muerta hace ya años. Recoge mis huesos con susurros. Sally McBride. El trabajo de campo de una niña se ve interrumpido por la alerta de una catástrofe. Sus padres intentarán rescatarla. Agente curador. Don D’Ammassa. Un afectado por la mortal enfermedad…

[*] Dan Brown. El código Da Vinci.
Novela / mayo 10, 2005

Umbriel Editores, 2003. Trad. Juanjo Estrella. Tit. Or. The Da Vinci Code, 2003. 557 pag. Un librito sobrevalorado Bueno, el tercer ‘código’ que me leo esta semana, y es que en San jordi me regalaron ‘El codigo Pontifex’, ‘El código Aretusa’, y ‘El código Da Vinci’, tres libros famosos cada uno en su ámbito y de los cuales el más conocido es, en mi opinión, el peor (Con diferencia). Reconozco que tenía curiosidad por leer este libro. Normalmente huyo de los best-sellers como de la peste, pero de tanto en tanto me leo alguno de los de ‘fama mundial’, más que nada para ver si me pierdo algo, o, en caso contrario, para poder criticarlo con conocimiento de causa. Y, en este caso, las referencias a códigos, enigmas, Leonardo Da Vinci me llamaban la atención. No tanto como para comprarlo nuevecito, pero si para aceptar con cariño el regalo y leerlo. ¿Y que tal está? Me temo que deberé quitarme el sombrero de pedante para comentarlo. Y aun así me parece bastante flojito. Tiene sus virtudes; es cierto que engancha y que estás esperando para saber que ocurre al final, también hay que decir que las ‘citas eruditas’ no cometen…

Ramón J. Sender. El bandido adolescente.
Novela / mayo 9, 2005

Biblioteca básica Salvat, 1970. 184 páginas. El salvaje oeste De Ramón J. Sender he leído mucho. Los libros de la editorial Destino suelen encontrarse de saldo y como soy hombre de mercadillo son varios los títulos que he ido acumulando de este autor. Así, sin ser uno de mis escritores preferidos, tengo una buena colección de su obra. Ya en el prólogo nos advierten de la desigual calidad de la obra de Sender, afirmación que comparto. Igualmente comparto la opinión de que incluso en sus peores obras siempre hay páginas brillantes. Como en este libro, que nos cuenta las andanzas de esa figura legendaria del oeste americano que es Billy el niño. Sus orígenes, como se convirtió en un desperado, sus andanzas más o menos ilegales (¿Que define la legalidad en un territorio sin ley?), hasta su muerte a manos de Pat Garrett, el policia trovador. Una biografía que no me esperaba bajo este título. Esta colección conformó mis lecturas juveniles, junto a la biblioteca general (para mí, las tapas amarillas y las tapas verdes). Estaban en sendos anaqueles en la habitación que compartíamos mi hermano y yo. Pese a la invisibilidad que da la intimidad, de tanto en tanto…

[*] Juan García Hortelano. Apólogos y Milesios.
Cuentos / mayo 8, 2005

Ediciones B, 1999. Ed. Or. 1975. 172 páginas Fábulas sin moraleja Por el módico precio de un euro compré este libro en el Corte Inglés un día que iba de paso. Para que luego digan que leer es caro ;-).Confieso que no había leído nada de García Hortelano y, a ese precio, me lo pusieron en bandeja. Para contradecir el dicho de que lo barato resulta caro, el libro está muy, pero que muy bien. Como soy una persona amediática, normalmente no se la cara de los escritores a menos que aparezca en la cubierta (lo que me ha tenido más de diez años sin conocer la cara de Juan José Millás, del que soy un admirador, y ser durante muchos años vecino de Manu Chao, al que también admiro, y no conocerlo hasta que me lo dijo un amigo), lo que es el caso. Y uno no puede creer que alguien con esa cara tan normal pueda ser el autor de unos cuentos tan exquisitos e imaginativos. El título del libro, ‘Apólogos y Milesios’, hace referencia a dos tipos de ‘cuentos’. Según la cita de Cervantes que aparece al comenzar el libro, Milesios son los cuentos cuyo único fin…

Honoré de Balzac. Goriot, el padre.
Novela / mayo 7, 2005

Biblioteca general Salvat, 1972. 204 páginas. París, siglo XIX Sí, sí, no me miren con ojos acusadores. No me torturen con el hálito de su desprecio. Lo confieso ¡No había leído a Balzac! Es lo malo que tienen los clásicos. Los tienes tan oídos, dan tanto respeto, que acabas por no leerlos nunca. Si estudias filología no, porque te obligan a hacerlo. Pero si como yo eres de ciencias languidecen eternamente en los estantes. Pero ahora que tengo una imagen pública que mantener me veo en la obligación de hacer los deberes. ¿Qué voy a decirles? Como todos los clásicos, una vez que te pones, les coges el gustillo. Nada más entrar en la posada de la señora Vauquer, y vas conociendo a los huéspedes, ya no puedes parar hasta el desenlace. No hace falta leer mucho para conocer la realidad del pobre Goriot, al que el amor por sus hijas lo ha llevado hasta la miseria. Pero no es él el protagonista, sino el joven Eugenio de Rastignac, que se introducirá en el fasto de la corte y nos descubrirá los secretos del mundillo de la jet-set de la época. ¡Hasta tendrá la fortuna de seducir a alguna hermosa…