Marina Tsvietáieva. 100 poemas.
Poesía / noviembre 28, 2018

Visor, 2009. Trad. José Luis Reina Palazón. 168 páginas. Escuché hablar de Tsvietáieva en una conferencia de la fundación March. Tuvo una vida bastante terrible, en los convulsos años de la revolución rusa, y acabó quitándose la vida en 1941. Esta es una antología de 100 de sus poemas. Y me sabe mal decirlo pero ninguno de ellos me ha despertado el más mínimo interés. Culpa mía, por supuesto, pero no nos hemos encontrado. Me ha parecido más interesante el apartado biográfico y crítico del libro que los propios poemas. Aquí encontrarán una crítica decente: La voz de Tsvietáieva A LA ABUELA Óvalo duro y alargado, De negro encaje vestida… ¡joven abuela! – ¿Quién ha besado vuestra boca altiva? Cuando valses de Chopin tocaras con tus manos en estancias reales… Como de hielo parte de la cara los bucles parecían espirales. Ojos de la defensa pendientes. Así no miran las jóvenes mujeres. Ojos oscuros, fijos, exigentes. Joven abuela, dime: ¿quién eres? ¿Cuántas posibilidades te llevaste al fin e imposibilidades – cuántas eran? -al hoyo insaciable sin fin, polaca veintiañera. El tiempo despejado, inocente era el día, las estrellas se apagaron en la oscuridad. – ¡Abuela! esta intensa rebeldía en mi…

Carilda Oliver Labra. Antología poética.
Poesía / febrero 14, 2018

Visor, 1997. 130 páginas. El año 2017 me propuse leer más poesía y, en parte, lo he ido cumpliendo. En esta ocasión con esta excelente poeta cubana que -según acabo de descubrir en la wikipedia- cumplió 95 años en Julio. Poemas escritos desde dentro, que tratan del amor, del sexo, del deseo, de las relaciones familiares o el apego a la tierra. Algunos realmente hermosos. Por lo visto en su época tuvo fama de provocadora, pero leídos hoy en día, y desaparecida cualquier provocación, sólo queda su calidad y su sabor intenso. Recomendable. Cuento Yo era débil, rubia, poetisa, bien casada. Tenía deudas y una salud de panetela blanca. Hicimos una casa pobremente, muchas ventanas: para enseñar nuestros besos a las nubes, para que el sol entrara. La casa era tan bella que tú nunca dormías. Ya no eras abogado ni poliomielítico ni nada. Nunca dije: ¿cuándo vas a poner esa demanda? porque yo tampoco cocinaba. Fueron días como no quedan otros en las ramas. Yo me empeñaba en sembrar algo en el patio: tus gatos lo orinaban, pero era tan feliz que no podía decir malas palabras. Ay, una tarde… ( Septiembre tomó parte en la desgracia ), Ay,…

Luis García Montero. Un invierno propio.
Poesía / febrero 1, 2018

Visor, 2011. 180 páginas. El autor es muy querido por muchos lectores, quizás porque practica una poesía poco artificiosa, fácil de entender, con algunos versos luminosos de esos que uno se puede llevar en la mochila para sacarlos cuando empieza a llover. Personalmente los poemas enteros no han acabado de convencerme -lo que no quiere decir nada, puesto que soy un negado para la poesía. Pero hay multitud de fragmentos que me han llegado a conmover. Dejo como muestra los títulos de todos los poemas, que funcionan muy bien por si solas. Recomendable. Los idiomas persiguen el desorden que soy. El idioma, más o menos, es la patria del poeta Hay aviones que despegan desde ningún lugar y que aterrizan en ninguna parte. Los secretos saben la verdad, toda la verdad, pero algo más que la verdad. La poesía sólo existe como una forma de orgullo. La verdad no es un punto de partida. Hay hombres que parecen un paisaje. La memoria se rompe como un mástil. Dar vueltas en la cama es perderse en el mundo. La tristeza del mar cabe en un vaso de agua. Un bar no es una patria, pero su nombre se escribe con la…