Fermín Herrero. Echarse al monte.
Poesía / mayo 30, 2019

Hiperion, 1997. 74 páginas. Poemas que mezclan lo cotidiano con lo extraordinario, las desdichas particulares con el sufrimiento universal, empaquetados en estructuras originales, empezando por el título que es pie de página y por esas construcciones en cruz donde el verso se alterna con la prosa y que llama la atención desde lo visual para después atraparnos en las redes del lenguaje. En el frío me dejas y es temprano y se nos contagia el aliento de hielo de los poemas, nacido en el corazón de Soria y que sopla levemente sobre un lector desprevenido que ya ha metido un pie en la trampa y se desangra sin darse cuenta que el rastro rojo sobre la nieve que está siguiendo es el suyo propio. Tijuana, México, George Oppen pide dos margaritas más. La puta, bien bragada, se llama Irene y nada busca, inmóvil, seca. Sus ojos de coyote han visto cómo se morían, con la ferocidad de los palenques, sus hijos, han encallecido en el polvo y la balacera. Quién pudiera dormir bajo el alarido de los jemeres rojos o la nieve de Leningrado. Vuela, vuela, paloma. Pero la sombra del gran vigía reclama el insomnio en el latir de…

Luis García Montero. Casi cien poemas.
Poesía / enero 15, 2019

Hiperión, 1997. 214 páginas. La casualidad hace que lea estos poemas cuando acaban de nombrar al autor presidente del instituto Cervantes, lo que ha provocado algunas críticas basadas, sobre todo, a la fama de clientelismo en adjudicaciones de premios literarios. Por lo que he leído cierto es que hay cosas que no parecen todo lo transparente que se quisiera, pero tampoco he visto ninguna prueba fehaciente de las habladurías. Pero todo esto no viene al caso de los textos, que una vez paridos por el autor tienen que defenderse solitos y al margen de consideraciones éticas. Son poemas de la experiencia, en la estela confesa de Gil de Biedma, y están muy bien definidos por este texto: mi poesía es de un país humilde de la Europa mediterránea, con ciudadanos educados, pero muy vitalistas y enamoradizos, que limita al Norte con la vanguardia juvenil, al este con la poesía social, al oeste con la retórica clásica y al sur con el mar de las letras de tango o de bolero y con las canciones de Joaquín Sabina Hay poemas hermosos, versos muy conseguidos y esa cercanía a las cosas cotidianas hacen que un paladar poco fino como el mío haya…

Jorge Riechmann. El día que dejé de leer El País.
Poesía / diciembre 28, 2017

Hiperion, 1997. 126 páginas. Poco podía imaginar el autor lo vigente que iba a resultar su poemario veinte años después. El periódico nombrado ha ido escorándose a la derecha hasta resultar irreconocible. las noticias todavía se pueden recortar para construir poemas, sólo que cada vez son más negros. El pensamiento marxista, la izquierda, es todavía más necesaria que antes porque nos están comiendo por los pies. Poesía comprometida, que arrastra su mala fama, pero que cuando es de calidad -como es el caso- consigue emocionar estéticamente y conmover ideológicamente. Muy recomendable. MENINA DA RÚA, 1994 ¿No sería posible que yo volviera a nacer? pregunta una niña de la calle en Brasil y lo transmite el periodista Dimenstein que ha investigado esa masacre —»un proceso sistemático de aniquilamiento: a los niños se los tortura se los aterroriza se los prostituye»— con riesgo de su vida. Consideradas las cosas fríamente y tras un somero cálculo de probabilidades se impone la conclusión de que habría que devolver a la realidad a esa chiquilla: ¿cuántas veces desgraciada cuántas veces tendrías que volver a nacer? (Hace ya años, pospuse a mi libro Material móvil una cita de Jan Myrdal. Como entretanto los avatares de la…

Omar Jayyam. Robaiyyat.
Poesía / abril 14, 2017

Hiperion 1993, 1994, 1998. 180 páginas. Trad. Zara Behnam y Jesús Munárriz. Muchos han bebido de los versos de Jayyam, poeta y filósofo amante del vino y del disfrute en la tierra, algo que hoy en día nos parece en las antípodas del pensamiento musulmán. Sabiduría poética que no ha caducado, que sigue viva, como el vino, como la risa alegre de las muchachas que lo comparten con nosotros, olvidándonos del triste sueño que nos espera al final del camino. Lo decían en aquel épico poema de Gilgamesh, llena tu vientre, atiende al niño que te da la mano, que tu esposa disfrute en tu seno. Lo repitió Catulo, vivamos y amemos y que los rumores de los viejos se vayan al carajo. Lo versificó Jayyam en estas maravillosas cuartetas; el paraíso es ahora. Y nosotros, si somos sabios, seguiremos tan ilustres consejos. Dibujado en el cielo, un toro con las Pléyades; otro toro escondido debajo de la tierra; si eres vidente, abre a la verdad los ojos: verás entre ambos toros un puñado de asnos. AHORA que me toca vivir la juventud, beberé vino porque me complace beberlo; no me lo echéis en cara; aunque es amargo, es bueno;…

Álvaro Cunqueiro y Alberto Casal. Jordán escondido y otros cuentos.
Cuentos / febrero 6, 2017

Hiperión, 2007. 110 páginas. Cuando nacía un niño en la familia Casal se escribía y publicaba un cuento, a veces por el padre y otras por Álvaro Cunqueiro. Este libro es una recopilación de algunos de ellos. No es que sea un gran acontecimiento literario pero es una faceta curiosa de ese grande de las letras que fue Cunqueiro. Lo que más me ha gustado ha sido el prólogo escrito por su ahijada Paula, donde cuenta algunas anécdotas de la vida particular del escritor y rememora con ternura y cariño su figura. No estaba bromeando, como cuando me cantaba «xa non che quero por miña filiada», sino muy en serio. La verdad es que yo me había ido aficionando a todas las cosas fantásticas, sin mucha discriminación. Siempre me habían encantado los recuerdos filosóficos del pequeño saltamontes, y desde que Jordán me regaló El tercer ojo, me leí no sé cuántas cosas sobre las auras, la autohipnosis, los faquires y los viajes astrales. Luego llegaron los extraterrestres, y también me fascinaron. Ese mundillo estaba además lleno de personajes insólitos. Había un grupo enVigo que se sabía de memoria Yo visité Ganímedes (la tercera y más grande de las lunas de…