Knut Hamsun. Pan.
Novela / septiembre 8, 2017

Anagrama, 2006. 162 págins. Tit. or. Pan. Trad. Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo. Después de merendarme la estupenda trilogía del vagabundo le toca el turno a este Pan, no tan grande como aquella pero escrita con la misma calidad de lenguaje. Un teniente vive en una cabaña de las montañas, dedicado al ideal romántico de inmersión en la naturaleza. Se enamorará de una chica del pueblo, coqueta e inconstante. La cosa no acabará muy bien. Hay varias cosas notables. La primera, la excelente prosa. Knut escribía muy bien -y es una pena sus simpatías por los nazis, que lo tienen algo sepultado- y su lenguaje es claro y muy moderno. Lo segundo, el juego de narradores; la novela se cuenta desde el punto de vista del teniente, que no es un narrador fiable. Pero se añade un epílogo de un compañero futuro del teniente que complementa la historia y que, a la vez, tampoco es un narrador fiable. Por último la trama que, bajo la apariencia de un doble triángulo amoroso, hace un retrato excelente de la sociedad. Muy recomendable. Un hombre me preguntó si ya no cazaba; no había oído ningún tiro procedente de las colinas, dijo, y llevaba…

Esther García Llovet. Cómo dejar de escribir.
Novela / septiembre 5, 2017

Anagrama, 2017. 130 páginas. Renfo es el hijo del gran escritor latinoamericano Ronaldo, ya fallecido. Deambula por las calles de Madrid sin rumbo en la vida, salvo tal vez encontrar el manuscrito perdido de su padre, su última novela. El amor, los bajos fondos y un abuelo actor se van entrecruzando por su camino. Ronaldo es un trasunto poco disimulado de Bolaño, aunque no creo que Renfo lo sea de Lautaro. Lo iba leyendo con desgana porque, aunque no está mal escrito, las historias de adolescentes sin objetivos me dan a estas alturas del curso un poco de dentera. Pero al final le cogí cariño al libro, que no acaba mal. Que sea breve también ayuda. Se puede recomendar. En una fiesta. La despedida de un amigo de Ronaldo, un escritor peruano que volvía al Perú después de quince años aquí, en Madrid, donde no había hecho otra cosa que escribir del Perú y de los peruanos. Había mucha luz en la casa, un apartamento en la mismísima Gran Vía con neones en el techo de plafón que debía de ser una antigua oficina reconvertida en pisitos de estudiante. Curto me presentaba a la gente y algunos me saludaban como…

Alberto Olmos. A bordo del naufragio.
Novela / julio 26, 2017

Anagrama, 1998. 174 páginas. Un joven universitario arrastra su angustia de perdedor por las calles de Madrid. La huída el pueblo no ha resultado ser lo que esperaba. Esta novela fue finalista del premio Herralde perdiendo frente a lo que probablemente sea una de las grandes obras del siglo XX, Los detectives salvajes. Mucho contra lo que competir. Alberto Olmos escribe muy bien, incluso entonces cuando era joven. Pero no es suficiente para sostener una historia que no lleva a ningún sitio. Los soliloquios de esta vida gris apenas en ocasiones despiertan interés. La novela El síndrome de Ulises tenía una prosa mucho peor y los personajes acartonados, pero por lo menos el protagonista follaba. Aquí no se hace ni unas pajas. En la contraportada nos dice que está lejos de la juventud crápula, y a la mitad del libro te gustaría que no fuera así. Me dio una pereza infinita acabarlo. Pero ojo, que el autor tiene libros que están muy bien. ¿Qué vas a hacer? Puedes hojear libros, qué otra cosa si no. Eres el gusano de las bibliotecas. Entras en ellas como en una manzana, dispuesto a comértelas por dentro. Y nunca quedas saciado. Lo curioso es…

Nazario. La vida cotidiana del dibujante underground.
Ensayo / junio 28, 2017

Anagrama, 2016. 286 páginas. Las memorias de Nazario por fuerza tenían que ser interesantes. Como en las de Pablo Carbonell me he encontrado lo que no esperaba pero ha sido mejor. Es muy acertada la palabra cotidiana en el título, ya que no hace un recuento de sus éxitos sino de su vida normal, sus amigos, las reformas de su casa… todo contado de una manera un tanto anárquica y saltando de un tema a otro. Pero la manera de relatarlo encaja con lo que cuenta, los personajes son retratados con cariño y sin juzgarlos, se respira el ambiente de libertad sexual y de excesos de la época, y el sabor de boca que deja es maravilloso. Me enganché desde las primeras páginas. Confieso que nunca he sido muy seguidor de Nazario, sus cómics me gustan pero no me maravillan, pero esta vida cotidiana me ha conquistado sin paliativos. Muy recomendable. Por la noche voy al bar Los Pescadores a comprar tabaco con los cinco duros que me ha dado Pepichek. (¡Yo creo que él o la Fina se traen algún tipo de negocio entre manos con lo del caballo!) En la calle Boquería me cruzo con un tío que…

Andrés Barba. Agosto, octubre.
Novela / junio 19, 2017

Anagrama, 2010. 148 páginas. Un adolescente se junta en el pueblo de veraneo con una pandilla de malotes, saboreando otra forma de ver la vida. Por desgracia se ve involucrado en una situación violenta que le será difícil de gestionar. Está bien escrito y estructurado, pero la historia me ha parecido bastante floja. Mucha introspección adolescente, algunos momentos emotivos, y la parte más escabrosa, que podría haber dado mucho juego, se trata casi como de pasada. Es una buena lectura, pero sabe a poco. Tuvo la vaga impresión vanidosa de que cualquiera de aquellas chicas le aceptaría, de que podría acercarse a cualquiera de ellas una de aquellas pocas noches que iban quedando de vacaciones y decirle: ¿Me chupas la polla? Y ellas lo harían sin remilgos con sus rasgos regulares y desgastados como las conchas de la orilla, como si se aburrieran tal vez. Ninguna de ellas le habría gustado por separado y sin embargo todas juntas despertaban en él un estado físico desconocido. Hablaban ¿de qué? No importaba. Era última hora de la tarde y pensó que le quedaban diez días de vacaciones. El sol comenzó a ponerse al fondo de la ría. Era siempre una hora suspendida…

John Fante. Llenos de vida.
Novela / marzo 31, 2017

Anagrama, 2008. 158 páginas. Tit. Or. Full of life. Trad. Antonio-Prometeo Moya. Me lo decían mis amigos, gente de confianza. Lee a Fante. Me lo decía también Bukowsky, el viejo granuja. Yo no hacía caso ¡tonto de mí! Hasta ahora. Un libro fresco, divertido, tierno. Y tan moderno que algunos de sus recursos estilísticos los he leído en obras escritas cincuenta años después y siguen funcionando. He reído. He llorado. Con frecuencia al mismo tiempo. En resumen, me he enamorado. Esta mañana se me ha pasado la estación de metro, absorto en su lectura. En estas ocasiones es agradable decir a los amigos: teníais razón. El mundo es mejor después de leer a John Fante. -No mucho. Unos centavos. Subió al vehículo y le expliqué que el importe dependía del taxímetro. Di mi dirección al taxista y éste subió la bandera que ponía el taxímetro en marcha. Nos alejamos de la estación. El taxímetro indicaba la tarifa mínima. —Sólo veinte centavos —dijo mi padre sonriendo. Se retrepó con aire de satisfacción. Subimos por Aliso hasta el cruce con Los Angeles Street, el primer semáforo. Se oyó un leve chasquido y el taxímetro marcó treinta centavos. -¿Qué pasa? —Tómatelo con calma,…

José Morella. Asuntos propios.
Novela / enero 27, 2017

Anagrama, 2009. 170 páginas. No está mal escrito, pero trama y personajes me han resultado completamente inverosímiles. Un traductor jubilado cambia de señora de la limpieza y empieza una relación con ella. Algo que no cae muy bien a su hija y que provoca que tome una decisión cuestionable. Que los protagonistas se llamen Roberto y Jacinta y que esté trabajando en una nueva traducción de Romeo y Julieta no es casual. Tiene algunas frases buenas, pero en mi humilde opinión bastantes defectos de estructura. En algunos momentos el protagonista tiene que explicar por qué hace o no hace alguna cosa, básicamente porque no resulta creíble. Personalmente el protagonista se me hizo insoportable, hasta el punto que pensé que habría un giro del guión y que los malos al final no fueran malos, pero no, todo es lo que quiere parecer, que no lo que parece. Bastante flojilla. Cuando él se jubiló, hacía seis años, pensó en decirle que no viniera más, ya que ahora tendría tiempo de encargarse él mismo de esas cosas. Pero su hija insistió tanto en que la mujer siguiera viniendo que Roberto, por no oírla hablar más del tema, se olvidó del asunto. En realidad…

Mariana Enriquez. Las cosas que perdimos en el fuego.
Cuentos / septiembre 26, 2016

Anagrama, 2016. 198 páginas. Incluye los siguientes relatos: El chico sucio La Hostería Los años intoxicados La casa de Adela Pablito clavó un clavito: una evocación del Petiso Orejudo Tela de araña Fin de curso Nada de carne sobre nosotras El patio del vecino Bajo el agua negra Verde rojo anaranjado Las cosas que perdimos en el fuego Si Cortázar dignificó lo fantástico por su calidad literaria, Mariana hace lo mismo con un género más difícil y marginal: el terror. Las presencias extrañas se mezclan de manera indistinguible con el mal doméstico, con la sordidez y miseria de una sociedad enferma. La contaminación de un río provoca las mismas mutaciones que las de los oscuros dioses de Lovecraft. La pérdida de sentido existencial, los lindes de la locura, enmascaran las oscuras presencias de malvados espíritus. Lo terrorífico está en la realidad cotidiana. Las presencias sobrenaturales se limitan a aportar lo irracional e inesperado. Nosotros somos el mal. Muy destacables Los años intoxicados y Fin de curso. Algunos son más flojitos, pero en general, muy buenos. El chico sucio y su madre duermen sobre tres colchones tan gastados que, apilados, tienen el mismo alto que un somier común. La madre guarda…

John Fante. Espera a la primavera Bandini.
Novela / septiembre 15, 2016

Anagrama, 2001. 218 páginas. Tit. Or. Wait until spring, Bandini. Trad.Antonio-Prometeo Moya. Seducido por la prosa de Fante he empezado desde el principio. Su primera novela, supuesto retrato de su adolescencia, los problemas de dinero de su familia, el invierno que su padre estuvo unos días viviendo con otra mujer. Poesía, ternura, desolación… no todo el libro tiene la misma calidad, pero hay páginas realmente buenas (increíbles las primeras). Y estamos hablando de un libro escrito en 1932 que se mantiene fresco como la nieve del invierno. Muy bueno. Pronto más. Se llamaba Maria y era muy sufrida, le esperaba, le acariciaba la musculatura de los riñones, muy sufrida, le besaba en todas partes, y a él le devoraba entonces la llamarada que le gustaba tanto y ella se echaba de espaldas. -Ay, Svevo. ¡Es maravilloso! La amó con violencia delicada, muy orgulloso de sí, sin dejar de repetirse: no es tan idiota la Maria, sabe lo que es bueno. La burbuja gigantesca que perseguían camino del sol reventó entre ambos y el hombre gruñó con alivio jubiloso, gruñó como hombre contento de haber podido olvidar muchísimas cosas durante unos instantes, y Maria, silenciosa en su breve mitad de la…

John Fante. Pregúntale al polvo.
Novela / septiembre 9, 2016

Anagrama, 2001. 206 páginas. Tit. Or. Ask the dust. Trad. Antonio-Prometeo Moya. Dice Bukowsky en el prólogo que este libro le ha influído mucho, y es verdad, se nota. Arturo Bandini es un Bukowsky naif igual de desventurado con menos alcohol y sexo pero idénticos problemas con las mujeres. Escritores principiantes y hambrientos sin lugar en el mundo. Parece mentira que fuera escrito en 1939. Lo he dicho dos veces, no importa decirlo tres: es totalmente moderno. Incluyendo la referencia a la drogadicción, que aunque me parece exagerado tanto drama por la marihuana, se adelanta 30 años al boom de las descripciones del infierno del adicto. Ahora que lo he descubierto no puedo parar de leerlo. De pronto me sentí agotado. Las olas pequeñas me pasaban por encima. Tragué agua, empecé a hundirme. Recé, gruñí, me debatí en el agua, aunque sabía que no tenía que hacerlo. El mar estaba en calma en aquel punto. Muy lejos, en la orilla, oía el estampido de las olas contra los rompientes. La llamé, esperé, volví a llamarla. Ninguna respuesta aparte del rumor de mi braceo y el murmullo de las cabrillas. Me ocurrió algo entonces en la pierna derecha, en los dedos…