J. Rodolfo Wilcock. La sinagoga de los iconoclastas.
Cuentos / mayo 14, 2018

Anagrama, 1982, 1999 y 2010. 180 páginas. Tit. or. La sinagoga degli iconoclasti. Trad. Joaquín Jordá. Galería de retratos inventados de personajes inverosímiles que incluyen, como indica la contraportada: Saltando a través de disciplinas, épocas y continentes, encontramos entre otros a: Juan Valdés y Prom, filipino, famoso por sus extraordinarias facultades telepáticas y por la crisis de glosolalia que provocó en los ilustres personajes reunidos en un congreso en la Sorbona; por lo demás, «se parecía demasiado a un santo como para no asociarle inconscientemente a la idea de burdel». Aaron Rosemblum, quien preconizaba, en 1940, el retorno a la época elisabethiana, mediante la abolición de toda novedad aparecida en el mundo desde 1580; confiaba en el apoyo de Hitler, ya que ambos perseguían el mismo objetivo: la felicidad del género humano. Yves de Lalande, primer productor de novelas a escala realmente industrial. Sócrates Scholfield, inventor de un artilugio que demostraba la existencia de Dios. Llorenç Riber, catalán, aclamado director de teatro, quien, entre otras conspicuas performances, realizó en Oxford un montaje de las Investigaciones filosóficas de Wittgenstein. Y oscilan entre la socarronería más aguda, la poesía inventiva con toques borgiana y la imaginación más desaforada. Con algunos me he…

Miguel Ángel Hernández. Intento de escapada.
Novela / mayo 9, 2018

Anagrama, 2013. 240 páginas. El joven Marcos, estudiante de bellas artes, consigue trabajar de ayudante del célebre Jacobo Montes, un artista al límite que va a exponer en la ciudad. Su profesora Helena, la preferida del curso, lleva también la galería de arte donde se realizará la exposición. Pero lo que parece una oportunidad única de introducirse en el mundo del arte enseguida tomará un cariz más oscuro. El libro me ha resultado muy entretenido y las reflexiones acerca de lo que es o no arte, de su relación con la sociedad, los límites entre la ética y el hecho artístico, incluso las obras que se comentan en el texto, muy bien. Pero la narrativa… flojea un poco. Hay personajes que se limitan a cumplir su papel paródico (el profesor Navarro) y otros están ahí para hacer bulto (la amiga del protagonista Sonia). Tampoco es que los protagonistas del relato estén muy bien delimitados. La prosa correcta y gracias, muy alejada de las cuatro ‘B’ que se citan en el texto y con la que lo comparan en la contraportada (Blanchot, Beckett, Bernhard). Una lectura agradable y poco más. Llegué tarde al hotel para recibir a Montes. Un taxi lo…

Mariana Enríquez. Los peligros de fumar en la cama.
Cuentos / enero 22, 2018

Anagrama, 2017. 204 páginas. Incluye los siguientes cuentos: El desentierro de la angelita La Virgen de la tosquera El carrito El aljibe Rambla Triste El mirador Dónde estás corazón Carne Ni cumpleaños ni bautismos Chicos que faltan Los peligros de fumar en la cama Cuando hablábamos con los muertos Tras el éxito de su primer libro de cuentos publicado Anagrama no pierde el tiempo y publica este, que es en realidad el primer libro de cuentos de la autora, publicado en 2009. Pero no importan los tejemanejes editoriales si la calidad es buena. Los cuentos se inscriben en el mismo marco cotidiano terrorífico de Las cosas que perdimos en el fuego, con más aire de Cortázar aún si cabe, aunque con calidad desigual. Frente a la calidad de los tres primeros cuentos y los dos últimos (maravilloso esa Virgen de la tosquera, redondo y cruel) el resto son un poco más flojos. Que no quiere decir que sean malos, al contrario, son muy buenos. Y además así podemos ver que la autora es humana. Cuesta encontrar escritores de género con calidad literaria. Cuando pasa, como es el caso de esta autora, uno sólo puede dar gracias a las musas por…

Jordi Balló y Xavier Pérez. La semilla inmortal.
Ensayo / enero 4, 2018

Anagrama, 2010. 380 páginas. Tit. Or. La llavor inmortal. Trad. Joaquí Jordá. Hay un dicho que dice que los libros nacen de otros libros. También las películas beben de la tradición; lo que afirman Balló y Pérez (y demuestran con gran cantidad de datos) es que hay una serie de argumentos tipo que se van reciclando en diferentes películas. En concreto nos dan la siguiente lista: A la busca del tesoro: Jasón y los argonautas. El retorno al hogar: La Odisea La fundación de una nueva patria: La Eneida El buen intruso: El mesías El mal intruso: El maligno La venganza: La Orestiada Mártir y tirano: Antígona Lo viejo y lo nuevo: El jardín de los cerezos El amor voluble: Sueño de una noche de verano El amor redentor: La bella y la bestia El amor prohibido: Romeo y Julieta La mujer adúltera: Madame Bovary El seductor infatigable: Don Juan Ascensión por el amor: Cenicienta El ansia de Poder: Macbeth El pacto con el demonio: Fausto El ser desdoblado: Jekyll y Hyde El conocimiento de sí mismo: Edipo En el interior del laberinto: El castillo La creación de vida artificial: Prometeo y Pigmalión El descenso al infierno: Orfeo Para cada…

Javier Tomeo. Historias mínimas.
Teatro / diciembre 29, 2017

Anagrama, 1996. 128 páginas. Ahora que está de moda el microteatro no está de más revisar estas historias mínimas que son lo que prometen, breves obras teatrales de apenas dos páginas dotadas de un humor absurdo, a veces cruel, a veces tierno, siempre con la capacidad de arrancarnos una sonrisa. No todas las historias tienen la misma calidad, pero hay algunas verdaderamente notables. Como siempre, dejo muestra. Campo de batalla y cinco mil combatientes muertos. Los primeros buitres planean ya en las alturas, pero todavía no se atreven a descender. En primer plano, dos guerreros cubiertos de sangre. GUERRERO A. Oye. GUERRERO B. Qué. GUERRERO A. ¿Estás muerto? GUERRERO B. Sí. GUERRERO A. Por un momento, al verte sonreír, pensé que estabas vivo. GUERRERO B. Pues estoy muerto. GUERRERO A. Yo también estoy muerto. GUERRERO B. Entonces, ¿cómo pudiste verme sonreír, si estás muerto? GUERRERO A. ¿Y tú? ¿Cómo pudiste sonreír, si no estabas vivo? GUERRERO B. No sé. A lo mejor la muerte es sólo una media sonrisa. GUERRERO A. (Dándose por satisfecho con esa respuesta.) Sí, a lo mejor. Silencio. En lontananza un anciano busca a su hijo entre los muertos, y a los que están caídos de…

Eloy Tizón. Parpadeos.
Cuentos / diciembre 15, 2017

Anagrama, 2006. 144 páginas. Incluye los siguientes relatos: ANIMALES EN CASA Pájaro llanto Pez volador El inspector de equipajes La tristeza del león Los invasores Palabras textuales PARPADEOS Teoría del hueco Estrellas, estrellas Sobremesa o fin del mundo El mercurio de los termómetros Retrato robot Cimas blancas contra el cielo azul Parpadeos ¿Son cuentos malos? No, pero son los peores que he leído de Eloy Tizón. Un autor al que considero uno de los mejores -si no el mejor- cuentista de este país. Con un debut brillante que fue Velocidad de los jardines y que hace poco publicó otro igualmente genial: Técnicas de iluminación. Los cuentos de esta antología no dan la talla. Se salva el microrrelato Sobremesa o fin del mundo, está muy bien (autobiográfico, un casero fantasmal y las referencias a la muerte) Parpadeos y el que más me ha gustado El mercurio de los termómetros (donde la muerte, el olvido, es el protagonista). Esos tres cuentos, magníficos, salvan al libro. Pero el resto son bastante normalitos y alguno -me parecía imposible- mediocre. El ejemplar que leí lo saqué de la biblioteca y está bastante anotado, con lápiz. Incluyendo una puntuación final de los relatos en el que…

Jonathan Coe. Menudo reparto.
Novela / diciembre 7, 2017

Anagrama, 2010. 580 páginas. Tit. or. What a Carve Up!. Trad. Javier Lacruz. Un escritor venido a menos recibe un encargo lucrativo: escribir la biografía de una poderosa familia que tiene entre sus miembros a políticos, periodistas, fabricantes de armas o magnates de la industria cárnica. No sé por qué tenía buenas expectativas con este libro. Expectativas de encontrar buena literatura. A las pocas páginas ya vi que no. Pero pensé que, por lo menos, podría encontrar sano entretenimiento. Tampoco. En la portada dicen que es un libro de detectives, de denuncia y novela gótica. También que es sátira y fábula política. Quería ser tantas cosas que se quedó en nada. Como novela de detectives, mal. Una trama muy débil que no aparece hasta el final. Como novela gótica hay momentos que da el pego, pero resultan cómicos. Y cuando quiere ser cómico no me ha hecho ninguna gracia. La dimensión más importante es la de denuncia. Cada miembro de la familia representa a un sector despreciable. Traficante de armas, columnista estilo OKDiario, magnate de los mataderos en los que los pobres animales son torturados, políticos… Toda una casualidad. El dibujo que pinta de estos personajes es tan en blanco…

Justo Navarro. El espía.
Novela / noviembre 3, 2017

Anagrama, 2011. 220 páginas. Biografía novelada de los días como colaboracionista del poeta Ezra Pound, desde la historia de sus emisiones radiofónicas hasta su detención al acabar la segunda guerra mundial. En las últimas páginas aparece el autor, que está en Italia para acabar una novela y recuperarse de una ruptura y se encontrará con alguien que defiende una historia diferente. Muy útil para conocer los hechos históricos, pero como ficción normalita. Bien escrito y entretenido, pero ni siquiera la meta ficción del final le ha dado, a mis ojos, un poco de interés. Se deja leer. Pound pidió bajarse cuando habían avanzado dos kilómetros. Los pies se despellejaban, desollaban y llagaban contra las botas de esquiador. Bebió más vino, malo. En un huerto unas mujeres le dieron cuatro melocotones. Quiso pagarlos. No importa el dinero, no vale. Le pusieron un plato de menestra. En Rieti pidió en una casa que lo dejaran entrar a dormir en el patio. Sólo había un dormitorio para todos. Pound podía compartirlo. Se comió un huevo. Quiso pagarlo. ¿Qué va a pagar? Siguió su camino, en tren. Un hombre le contó una historia. Puso el hombre una serrería, pero se lo llevaron a la…

Knut Hamsun. Pan.
Novela / septiembre 8, 2017

Anagrama, 2006. 162 págins. Tit. or. Pan. Trad. Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo. Después de merendarme la estupenda trilogía del vagabundo le toca el turno a este Pan, no tan grande como aquella pero escrita con la misma calidad de lenguaje. Un teniente vive en una cabaña de las montañas, dedicado al ideal romántico de inmersión en la naturaleza. Se enamorará de una chica del pueblo, coqueta e inconstante. La cosa no acabará muy bien. Hay varias cosas notables. La primera, la excelente prosa. Knut escribía muy bien -y es una pena sus simpatías por los nazis, que lo tienen algo sepultado- y su lenguaje es claro y muy moderno. Lo segundo, el juego de narradores; la novela se cuenta desde el punto de vista del teniente, que no es un narrador fiable. Pero se añade un epílogo de un compañero futuro del teniente que complementa la historia y que, a la vez, tampoco es un narrador fiable. Por último la trama que, bajo la apariencia de un doble triángulo amoroso, hace un retrato excelente de la sociedad. Muy recomendable. Un hombre me preguntó si ya no cazaba; no había oído ningún tiro procedente de las colinas, dijo, y llevaba…

Esther García Llovet. Cómo dejar de escribir.
Novela / septiembre 5, 2017

Anagrama, 2017. 130 páginas. Renfo es el hijo del gran escritor latinoamericano Ronaldo, ya fallecido. Deambula por las calles de Madrid sin rumbo en la vida, salvo tal vez encontrar el manuscrito perdido de su padre, su última novela. El amor, los bajos fondos y un abuelo actor se van entrecruzando por su camino. Ronaldo es un trasunto poco disimulado de Bolaño, aunque no creo que Renfo lo sea de Lautaro. Lo iba leyendo con desgana porque, aunque no está mal escrito, las historias de adolescentes sin objetivos me dan a estas alturas del curso un poco de dentera. Pero al final le cogí cariño al libro, que no acaba mal. Que sea breve también ayuda. Se puede recomendar. En una fiesta. La despedida de un amigo de Ronaldo, un escritor peruano que volvía al Perú después de quince años aquí, en Madrid, donde no había hecho otra cosa que escribir del Perú y de los peruanos. Había mucha luz en la casa, un apartamento en la mismísima Gran Vía con neones en el techo de plafón que debía de ser una antigua oficina reconvertida en pisitos de estudiante. Curto me presentaba a la gente y algunos me saludaban como…