Andrés Barba. Agosto, octubre.
Novela / Junio 19, 2017

Anagrama, 2010. 148 páginas. Un adolescente se junta en el pueblo de veraneo con una pandilla de malotes, saboreando otra forma de ver la vida. Por desgracia se ve involucrado en una situación violenta que le será difícil de gestionar. Está bien escrito y estructurado, pero la historia me ha parecido bastante floja. Mucha introspección adolescente, algunos momentos emotivos, y la parte más escabrosa, que podría haber dado mucho juego, se trata casi como de pasada. Es una buena lectura, pero sabe a poco. Tuvo la vaga impresión vanidosa de que cualquiera de aquellas chicas le aceptaría, de que podría acercarse a cualquiera de ellas una de aquellas pocas noches que iban quedando de vacaciones y decirle: ¿Me chupas la polla? Y ellas lo harían sin remilgos con sus rasgos regulares y desgastados como las conchas de la orilla, como si se aburrieran tal vez. Ninguna de ellas le habría gustado por separado y sin embargo todas juntas despertaban en él un estado físico desconocido. Hablaban ¿de qué? No importaba. Era última hora de la tarde y pensó que le quedaban diez días de vacaciones. El sol comenzó a ponerse al fondo de la ría. Era siempre una hora suspendida…

John Fante. Llenos de vida.
Novela / Marzo 31, 2017

Anagrama, 2008. 158 páginas. Tit. Or. Full of life. Trad. Antonio-Prometeo Moya. Me lo decían mis amigos, gente de confianza. Lee a Fante. Me lo decía también Bukowsky, el viejo granuja. Yo no hacía caso ¡tonto de mí! Hasta ahora. Un libro fresco, divertido, tierno. Y tan moderno que algunos de sus recursos estilísticos los he leído en obras escritas cincuenta años después y siguen funcionando. He reído. He llorado. Con frecuencia al mismo tiempo. En resumen, me he enamorado. Esta mañana se me ha pasado la estación de metro, absorto en su lectura. En estas ocasiones es agradable decir a los amigos: teníais razón. El mundo es mejor después de leer a John Fante. -No mucho. Unos centavos. Subió al vehículo y le expliqué que el importe dependía del taxímetro. Di mi dirección al taxista y éste subió la bandera que ponía el taxímetro en marcha. Nos alejamos de la estación. El taxímetro indicaba la tarifa mínima. —Sólo veinte centavos —dijo mi padre sonriendo. Se retrepó con aire de satisfacción. Subimos por Aliso hasta el cruce con Los Angeles Street, el primer semáforo. Se oyó un leve chasquido y el taxímetro marcó treinta centavos. -¿Qué pasa? —Tómatelo con calma,…

José Morella. Asuntos propios.
Novela / Enero 27, 2017

Anagrama, 2009. 170 páginas. No está mal escrito, pero trama y personajes me han resultado completamente inverosímiles. Un traductor jubilado cambia de señora de la limpieza y empieza una relación con ella. Algo que no cae muy bien a su hija y que provoca que tome una decisión cuestionable. Que los protagonistas se llamen Roberto y Jacinta y que esté trabajando en una nueva traducción de Romeo y Julieta no es casual. Tiene algunas frases buenas, pero en mi humilde opinión bastantes defectos de estructura. En algunos momentos el protagonista tiene que explicar por qué hace o no hace alguna cosa, básicamente porque no resulta creíble. Personalmente el protagonista se me hizo insoportable, hasta el punto que pensé que habría un giro del guión y que los malos al final no fueran malos, pero no, todo es lo que quiere parecer, que no lo que parece. Bastante flojilla. Cuando él se jubiló, hacía seis años, pensó en decirle que no viniera más, ya que ahora tendría tiempo de encargarse él mismo de esas cosas. Pero su hija insistió tanto en que la mujer siguiera viniendo que Roberto, por no oírla hablar más del tema, se olvidó del asunto. En realidad…

Mariana Enriquez. Las cosas que perdimos en el fuego.
Cuentos / Septiembre 26, 2016

Anagrama, 2016. 198 páginas. Incluye los siguientes relatos: El chico sucio La Hostería Los años intoxicados La casa de Adela Pablito clavó un clavito: una evocación del Petiso Orejudo Tela de araña Fin de curso Nada de carne sobre nosotras El patio del vecino Bajo el agua negra Verde rojo anaranjado Las cosas que perdimos en el fuego Si Cortázar dignificó lo fantástico por su calidad literaria, Mariana hace lo mismo con un género más difícil y marginal: el terror. Las presencias extrañas se mezclan de manera indistinguible con el mal doméstico, con la sordidez y miseria de una sociedad enferma. La contaminación de un río provoca las mismas mutaciones que las de los oscuros dioses de Lovecraft. La pérdida de sentido existencial, los lindes de la locura, enmascaran las oscuras presencias de malvados espíritus. Lo terrorífico está en la realidad cotidiana. Las presencias sobrenaturales se limitan a aportar lo irracional e inesperado. Nosotros somos el mal. Muy destacables Los años intoxicados y Fin de curso. Algunos son más flojitos, pero en general, muy buenos. El chico sucio y su madre duermen sobre tres colchones tan gastados que, apilados, tienen el mismo alto que un somier común. La madre guarda…

John Fante. Espera a la primavera Bandini.
Novela / Septiembre 15, 2016

Anagrama, 2001. 218 páginas. Tit. Or. Wait until spring, Bandini. Trad.Antonio-Prometeo Moya. Seducido por la prosa de Fante he empezado desde el principio. Su primera novela, supuesto retrato de su adolescencia, los problemas de dinero de su familia, el invierno que su padre estuvo unos días viviendo con otra mujer. Poesía, ternura, desolación… no todo el libro tiene la misma calidad, pero hay páginas realmente buenas (increíbles las primeras). Y estamos hablando de un libro escrito en 1932 que se mantiene fresco como la nieve del invierno. Muy bueno. Pronto más. Se llamaba Maria y era muy sufrida, le esperaba, le acariciaba la musculatura de los riñones, muy sufrida, le besaba en todas partes, y a él le devoraba entonces la llamarada que le gustaba tanto y ella se echaba de espaldas. -Ay, Svevo. ¡Es maravilloso! La amó con violencia delicada, muy orgulloso de sí, sin dejar de repetirse: no es tan idiota la Maria, sabe lo que es bueno. La burbuja gigantesca que perseguían camino del sol reventó entre ambos y el hombre gruñó con alivio jubiloso, gruñó como hombre contento de haber podido olvidar muchísimas cosas durante unos instantes, y Maria, silenciosa en su breve mitad de la…

John Fante. Pregúntale al polvo.
Novela / Septiembre 9, 2016

Anagrama, 2001. 206 páginas. Tit. Or. Ask the dust. Trad. Antonio-Prometeo Moya. Dice Bukowsky en el prólogo que este libro le ha influído mucho, y es verdad, se nota. Arturo Bandini es un Bukowsky naif igual de desventurado con menos alcohol y sexo pero idénticos problemas con las mujeres. Escritores principiantes y hambrientos sin lugar en el mundo. Parece mentira que fuera escrito en 1939. Lo he dicho dos veces, no importa decirlo tres: es totalmente moderno. Incluyendo la referencia a la drogadicción, que aunque me parece exagerado tanto drama por la marihuana, se adelanta 30 años al boom de las descripciones del infierno del adicto. Ahora que lo he descubierto no puedo parar de leerlo. De pronto me sentí agotado. Las olas pequeñas me pasaban por encima. Tragué agua, empecé a hundirme. Recé, gruñí, me debatí en el agua, aunque sabía que no tenía que hacerlo. El mar estaba en calma en aquel punto. Muy lejos, en la orilla, oía el estampido de las olas contra los rompientes. La llamé, esperé, volví a llamarla. Ninguna respuesta aparte del rumor de mi braceo y el murmullo de las cabrillas. Me ocurrió algo entonces en la pierna derecha, en los dedos…

Sara Mesa. Cicatriz.
Novela / Julio 19, 2016

Anagrama 2015. 196 páginas. Sonia y Kunt se conocen en un foro de internet y establecen una relación enfermiza. Esperaba más del libro. La historia se basa en los dos personajes. El de Knut lo conocemos a través de los escritos que manda a Sonia, lleva el peso de la novela, y es cargante. Supongo que esa es la intención, pero se hubieran agradecido elipsis, si quiero leer a estúpidos ya tengo internet en casa. La parte de la protagonista, sin embargo, es todo lo contrario. Habla poco y lo que sabemos de ella es a través de pistas sutiles (tendencia al alcoholismo, problemas con su pareja y en el trabajo). Muy lograda. El balance es positivo, pero uno no puede dejar de pensar que podría haber sido mejor libro. Hablan bastante de su infancia. Vivieron experiencias similares. Se entusiasman sacando sus recuerdos, como si intercambiaran cromos. La escuela pública. El barrio obrero. Los estuches Pelikan, Barrio Sésamo, los chándales azules con rayas blancas, las meriendas con paté La Piara. Sonia escanea para él una foto de cuando era niña, esperando quizá otra a cambio en la que pueda rastrear sus rasgos actuales. Knut sólo le remite un fragmento de…

Mario Bellatin. El gran vidrio.
Novela / Junio 27, 2016

Anagrama, 2007. 166 páginas. Tres biografías extremadamente extrañas, con un pie en el territorio de los sueños. Interesante por lo diferente. Otra reseña: El gran vidrio Existe la posibilidad de hacer una biografía filmada. Espero que no se haga evidente mi hablar híbrido y mi tartamudeo ocasional, aquel que debo conjurar haciendo girar una cuchara, un cuchillo, un tenedor o un palillo chino frente a mis ojos. Delante de la cámara, de una vez por todas voy a dejar atrás las personalidades necesarias para seguir escribiendo. La imagen del niño encerrado en una institución mental, donde idea una serie de visitas a unos baños públicos para que su madre saque provecho de su cuerpo desnudo. La representación de números de marionetas para evitar los seguidos juicios de desahucio que amenazan a la familia. No sé, en cambio, cómo puede representarse ante la cámara una comunidad musulmana en Occidente, dirigida por una sheika. ¿Qué hay de verdad y qué de mentira en cada una de las tres autobiografías? Saberlo carece totalmente de importancia. Hay una cantidad de personajes reales comprometidos. Un antecedente personal que tiene que ver con la estirpe de corte fascista de la que provengo, una secretaria enferma, la…

Marta Sanz. Farándula.
Novela / Junio 6, 2016

Anagrama, 2015. 234 páginas. Me ha costado conseguir este libro en la biblioteca, no estoy acostumbrado a leer novedades. Pero quería contrastar opiniones. Excelente retrato de la sociedad enfocado desde el punto de vista de la farándula (faralaes+tarántula). De la vieja gloria moribunda a la estrella en ciernes aupada por el reality show. Escrita con una pirotecnia verbal exquisita, marca de la casa, que me encanta. Tiene páginas que a los amantes del teatro como yo les parecerán gloriosas. Escarnio y ternura a partes iguales sobre un mundillo en el que hay mucha tontería pero también mucha verdad. La multitud de puntos de vista magnifica la obra. Soy un enamorado confeso de Marta Sanz. Lorenzo Lucas cerró la boca, pero siguió observando el hueco intraclavicular, horquilla esternal o Bosforo de Almasy de Natalia de Miguel, que, en una pausa del ensayo, hablaba por teléfono y se reía con esa risa argentina que a Lorenzo le imantaba los oídos y le hacía sonreír tontamente. Como los que bostezan cuando otros lo hacen delante de ellos. Tal vez es que los actores están obligados a ser empáticos y, más allá del carisma físico -Lorenzo mide uno ochenta y cinco, y tiene un…

Patrick Modiano. Accidente nocturno.
Novela / Noviembre 9, 2015

Anagrama, 2014. 140 páginas Tit. Or. Accident Nocturne. Trad. María Teresa Gallego Urrutia. Tercer libro que leo del premio Nobel y, de momento, el peor. Lo bueno que tiene es que, al ser breves, si no te gustan no pasa nada. Abulta más una novela de Dan Brown que cuatro libros ed Modiano. A un joven le atropella un coche conducido por una mujer. Le llevan a un hospital y recibe una indemnización bajo mano. Pero él intentará averiguar quién es la mujer que le atropelló para conocerla. Estilo Modiano, presentar a personajes que no vienen de ninguna parte y carecen de destino. Sin apenas trama, recuerdos del padre (si has leído Pedigrí se entienden algunas cosas) y algún recuerdo amoroso del protagonista. La prosa aguanta todo el armazón pero los ha escrito mejores. No lo recomiendo para empezar con el autor. Más reseñas: Accidente nocturno, de Patrick Modiano, un libro diferente y Accidente nocturno. Calificación: Bueno. Me pregunto si la noche en que me atropello el coche no volvía de acompañar a Héléne Navachine a coger el tren en la estación del Norte. El olvido acaba por roer lienzos enteros de nuestras vidas y, a veces, minúsculas secuencias intermedias….