Enrique Jardiel Poncela. La tournée de Dios.

septiembre 1, 2014

Enrique Jardiel Poncela, La tournée de Dios
Blackie books, 2010. 488 páginas.

Empecé a leer este libro en formato electrónico, pero vista la originalidad compositiva, con señales, gráficos y demás decidí acercarme a la biblitoeca y pedirlo prestado. Por suerte hay una buena edición de Blackie Books que parece que quieren recuperar las obras de Jardiel.

Dios anuncia que va a venir a la tierra. Incredulidad en el mundo que se transforma en admiración al ocurrir un milagro cuando menos curioso. La llegada de Dios trastocará a la humanidad y, de paso, la vida del periodista Federico Orellana y su vida sentimental. Pero Dios no resultará ser lo que la humanidad espera…

El autor escribió esta obra en plena república y no deja de ser sorprendete lo moderna que resulta dado lo que vino después. Pero no gustó en ningún bando; a la gente de izquierdas les rechinaba que se hablara de Dios y a la de derechas les resultaba blasfema. Ninguno de los dos puntos de vista es cierto; Jardiel nos plantea un Dios coherente con la Biblia y por eso decepciona a todo el mundo.

Entre medio grandes dosis de humor, retrato de una época y muchas páginas deliciosas llenas de frescura real (y no como algunos escritores de ahora). Un autor a recuperar.

Otras reseñas: La tournée de Dios – Enrique Jardiel Poncela y La tournée de Dios y una semblanza de Amat: Humorismo Pt. 2: Sí a la violencia (de Jardiel)

Extractos:
* Hipócrates, o Ἱπποκράτης, que de las dos maneras puede escribirse, aunque cuando se escribe de la última manera no lo entiende nadie, nació en la isla de Cos, en 460 y murió en Larissa en 370 (a. de J. C). Ideó la curación de las enfermedades por medio del régimen, novedad que han puesto de moda ahora los médicos de fama, diciendo que es cosa de ellos. (Hipócrates, hombre correcto, no les ha llevado la contraria.) Más tarde, y valiéndose de sus extensos conocimientos, cerebro privilegiado y atenta observación, escribió acerca de las mujeres la frase más feliz que se conoce: «femina est quod estpropter uterum». (Preferimos no traducirla del latín para evitarnos cartas insultantes de las lectoras.)

Animado así, Perico Espasa contó lo sucedido en el salón de actos de ABC el pasado día 4, explicando cómo él personalizaba en aquel momento la prensa de todo el Globo, y cómo se disponía a presentarle el famoso cuestionario, cuyas respuestas exactas debía recoger el taquígrafo que les escuchaba.
—Esto último tiene por objeto —explicó— no confundir tus contestaciones, Señor; porque si el hombre es falible comúnmente, cuando se trata, como en mi caso, de un reportero, resulta más falible todavía…
Dios acentuó otra vez su sonrisa, y perdiendo la mirada en el árido paisaje que corría ante la ventanilla, al fondo del cual
aún se distinguía la cúspide del Cerro de los Ángeles, dejó escapar:
—¡Los reporteros!… ¿Qué vas a mí a decirme, hijo, qué vas a mí a decirme?…
Suspiró.
—He conocido de cerca a los primeros reporteros de la Tierra y no eran superiores a vosotros en exactitud, créeme…
Y, como Perico Espasa, Flagg, Federico y el propio taquígrafo hicieran un gesto común de sorpresa, Dios aclaró acto seguido:
—Al decir que he conocido de cerca a los primeros reporteros de la Tierra, me refiero a los evangelistas…
Y agregó:
—Todos vieron los Hechos de mi Hijo con sus propios ojos. Todos fueron testigos presenciales de la Catástrofe, y, sin embargo, cada cual contó la cosa de un modo diferente… ¡Reporteros, reporteros!… No te avergüences, que sé de sobra lo que es un reportero. Y ahora vamos a ver tu cuestionario…
Había llegado el momento cumbre de la vida de Perico Espasa y, probablemente, de la vida de la Humanidad. El momento en que Dios iba a ser interviuvado sobre problemas que siglos enteros habían dejado en pie y para los que inútilmente se habían ideado respuestas y respuestas…

3 comentarios

  • luis septiembre 9, 2014en6:33 pm

    Lo leí de chaval, lo disfruté mucho. Recuerdo la anécdota del boy. 🙂

  • Palimp septiembre 11, 2014en10:05 am

    Jardiel es un escritor muy disfrutable, si te gusta su tipo de humor. Personalmente me encanta, sobre todo sus obras de teatro.

  • luis septiembre 17, 2014en1:23 pm

    Sí, el absurdo y los juegos de palabras me pueden.

    Siempre me hizo gracia lo que contaba Chumy Chúmez sobre su comentario a la vuelta de Hollywood, «En Hollywood sólo pueden hacerse dos cosas, tumbarse sobre la arena a mirar las estrellas, o sobre las estrellas a mirar la arena». Su epitafio tampoco tiene desperdicio, aunque es más agrio de lo habitual en él.

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