Brian Aldiss. Imperios Galácticos 3.

agosto 18, 2014

Brian Aldiss, Imperios Galácticos 3

Tenía por ahí medio olvidado esta tercera parte de los imperios galácticos, posiblemente porque la primera y la segunda parte no me gustaron demasiado. Y sigue sin hacerlo. Tenemos los siguientes relatos:

Escapar al caos de John MacDonald (1951)
Escondite de A.E. Van Vogt (1943)
Civilizar de Algis Budrys
Beep de James Blish (1954)
Río abajo de Mark Reynolds (1950)
El cazador de dones de Avram Davidson (1958)
Aún no es el fin de Fredric Brown (1941)

El primero intenta escapar a su condición de space-opera con el giro argumental de la manipulación en las sombras, pero las justificaciones tecnológicas han envejecido muy mal. Escondite en la línea del superhombre estilo Vogt sin nada a destacar. Civilizar se salva en parte por su aire nostalgico y la frase ‘La civilización no se puede imponer’ pero no está a la altura de otras obras del autor. Beep parte de una idea muy intersante; al desarrollar un comunicador que puede superar la velocidad de la luz se obtiene como efecto colateral la posibilidad de comunicarse con el pasado, pero el desarrollo no va mucho más allá.

El mejor, con diferencia, es el breve Río abajo. Por fin llegan los extraterrestres a la tierra, para comunicar que hemos sido vendidos, y que nuestro nuevo dueño no es tan considerado con sus propiedades como el que teníamos hasta ahora. Terrorífica extrapolación del colonialismo.

No he sido capaz de encontrar ninguna reseña, sólo enlaces para descargarlo y ya les aviso que pueden perder el tiempo en otras cosas.

Calificación: Muy irregular.

Extracto:
—Sin duda alguna, nos llevará a todos nosotros un tiempo considerable asimilar todo esto. Todos los delegados reunidos aquí probablemente tienen preguntas que les gustaría hacerle a usted. De todas formas, creo que una de las más importantes y una que todos tenemos en mente es ésta… Usted ha dicho que ordinariamente no os hubierais dado a conocer hasta que nosotros hubiéramos llegado a un desarrollo de, creo que usted ha dicho, H-Diecisiete… y ahora nosotros estamos en un H-Cuatro.
¿Por qué os habéis dado a conocer ahora? ¿Qué especiales circunstancias os han obligado a ello? El Graff asintió.
—Estaba a punto de llegar a eso, señor Presidente. —Se volvió nuevamente hacía los ahora callados delegados—: Mi propósito al visitar la Tierra ahora ha sido para anunciaros que ha sido hecho un tratado internacional entre el Gabon de Carthis y el Gabon de Wharis mediante el cual el Sistema Solar entra a formar parte del Imperio de Wharis, a cambio de ciertas consideraciones entre los planetas de Aldebarán. A corto plazo, pasaréis a ser súbditos del Gabon de Wharis. Yo he sido reclamado y vuestro nuevo Graff, Beldé Kelden Cuarenta y Ocho L, arribará en fecha próxima.
Dejó que sus. ojos se posaran sobre ellos gentilmente. Había un toque de piedad en ellos.
—¿Hay alguna otra pregunta que deseéis hacer? Lord Harricraft se levantó en su mesa directamente delante de los micrófonos. Estaba obviamente conmovido.
—No puedo tomar una posición oficial hasta que haya consultado con mi gobierno, pero lo que me gustaría preguntar es lo siguiente: ¿qué diferencia habrá, para nosotros, con este cambio de Graffs, o incluso de Gabons? Si la política es la de dejar a la Tierra sola hasta que la raza llegue a un estadio mayor de desarrollo, esto nos afectará poco; si no es así, durante ese lapso, ¿qué sucederá? El Graff habló tristemente:
—Mientras que ésa ha sido siempre la política de los Gabons de Carthis, vuestros anteriores gobernadores, no es la política seguida por el presente Gabon de Wharis. De todas formas, yo solamente puedo deciros que vuestro nuevo Graff, Beldé Kelden Cuarenta y Ocho L, llegará en pocas semanas y sin lugar a dudas explicará su política.
Lord Harricraft se mantuvo de pie.
—Pero usted debe de tener alguna idea de lo que este nuevo Gabon quiere de la Tierra.
El Graff dudó y luego dijo lentamente:
—Se sabe que el Gabon de Wharis tiene gran necesidad de uranio y de otros varios elementos raros que se encuentran aquí en la Tierra. El hecho de que haya señalado a Beldé Kelden Cuarenta y Ocho L como vuestro nuevo Graff es un indicio, puesto que este Graff tiene una amplia reputación de éxitos en todas las explotaciones exteriores de los nuevos planetas.
Larry Kincaid hizo una burlona mueca a los otros periodistas que estaban en la mesa de la prensa»-Hemos sido vendidos río abajo.
Monsieur Fierre Bart se levantó.
—Entonces se puede esperar que este nuevo Graff Beldé Kelden Cuarenta y Ocho L, bajo la dirección del Gabon de Wharis, comenzará una explotación en toda regla de los recursos del planeta, transportándolos a otras partes del imperio de su Gabon.
—Me temo que eso sea lo correcto.
El presidente Hanford habló otra vez:
—¿Pero no podremos decir nada acerca de ello? Después de todo…

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