Andrew Crumey. Mobius Dick.

diciembre 3, 2006

Editorial Elipsis, 2006. 364 páginas.
Tit. Or. Mobius Dick. Trad. Jordi Mundó Blanch.

Andrew Crumey, Mobius Dick
Entrelazado cuántico

Cuando empecé la bitácora no imaginaba que llegaría un día en el que me iban a regalar libros sólo para que escribiera sobre ellos. El regalo de un libro se agradece incluso cuando éste es una porquería, como en el caso del Cristo clonado. Cuando no sólo merece la pena, sino que te permite descubrir a un buen autor, el placer es doble.

El profesor John Ringer tiene que dar una conferencia en Craigcarron, un pequeño pueblo escocés en el que existe una central nuclear que están desmantelando. Harry Dick está ingresado en un hospital aquejado de un extraño síndrome que le impide controlar sus recuerdos: el Desorden Anómalo de Memoria (DAM). Mientras Ringer descubre la construcción de un extraño dispositivo cuántico capaz de obtener enegía del vacío, Harry intentará recuperar su memoria mediante terapia de escritura. Pero sus dos historias están más relacionadas de lo que parecen, y su desarrollo puede alterar completamente el curso de la realidad;


Una cinta de moebius es una cinta que sólo tiene una cara (como en la ilustración de Escher), pero el libro se inspira más en otro cuadro de Escher, Manos dibujando. Cada uno de los dos protagonistas escribe la historia del otro dejando en suspenso la pregunta ¿cual de las dos es ficción y cual realidad? Según Schrödinger, que también aparece en el libro, podemos colocar a un gato en una situación en la que puede estar a la vez vivo y muerto. Las diferentes historias del libro parecen coexistir también en un extraño entrelazamiento cuántico.

Añadan unas gotas de acción, dos cucharadas de erudición (ya desde el comienzo: LLámame: H) y salpiquen con unas gotas de ironía (¡esos teléfonos Q!). El resultado es un libro bien construido, entretenido, repleto de ideas y situado, pese a todo, más cerca del mainstream que del slipstream. Un gran descubrimiento que queda especialmente recomendado. Y no porque me lo hayan regalado, sino porque me ha gustado. Mucho.

Escuchando: Answering with questions. Los Valendas.


Extracto:[-]
-Siempre me ha intrigado saber cómo les llega la inspiración a los físicos.

Desde el otro lado de la mesa, Helen le miró con una expresión que prometía algo más que conversación.

La inspiración de Schródinger era el sexo. Mientras se preparaba para pasar unas vacaciones en un sanatorio en el que ya había estado antes, se las ingenió para conseguir que una amante le acompañara. Y fue así cómo este oscuro físico, que hasta entonces no había realizado nada de especial valor, de repente descubrió la ecuación de ondas cuánticas.
Puede que se tratara de pura casualidad. Quién sabe, quizás el gran mensaje iba destinado a otra persona. Quizás Dios marcó el número equivocado, y fue Shródinger y no el verdadero destinatario quién bajó de la montaña con su H?-E? en el bolsillo: su billete hacia la fama mundial, el que le permitía ocupar un lugar en la historia. Como le ocurría a Mann -y a cualquier otra persona- nunca había contemplado la posibilidad de que un hecho así pudiera deberse a la fortuna. Cuando el viento sopla a nuestro favor, preferimos llamarlo destino o talento.

-Acaso las montañas tengan algo mágico -sugirió Ringer.

-Lo mismo ocurrió con Nietzsche -dijo Helen-. Iba de excursión por las montañas suizas cuando tuvo la visión de Zarathustra.

-Y enloqueció -recordó Ringer.

-Nietzsche tiene mucho que ver con Doktor Faustus -dijo ella con semblante grave; cuando bajó la cabeza, él alcanzó a adivinar, como si se tratara de una visión, la forma de sus dos pezones presionando por debajo de su jersey rojo-. Nietzsche veía la música como la expresión esencial de la existencia. Era la idea de Schopenhauer, y pasó a ser también el credo de Wagner. Pero Mann se dio cuenta de que la filosofía del Idealismo, con su misticismo y su irracionalidad, sólo podía desembocar en la locura colectiva del fascismo.
Al igual que ocurría con la historia de las cicloides que Ringer estaba escuchando unos años más tarde, esa era una teoría muy sugerente, pero no había forma de contrastar su validez (a menos que uno pudiera rebobinar la historia y ver de nuevo la secuencia sin Nietzsche, para comprobar si Hi-tler tomaba de nuevo el poder). Pero con Helen había sido mucho más paciente, puesto que nada de lo que hablaban tenía que ver con los hechos o con la razón. De lo que se trataba era de las expectativas qué él tenía sobre el cuerpo desnudo de ella; se trataba de la promesa -lista para ser consumada- de azar y belleza, y de la momentánea sensación de sentirse rabiosamente vivo.

Somos animales irracionales: la naturaleza nos hizo así. De modo que, por muy abstractas que fueran, sus palabras y las de Helen no eran sino la forma codificada de un mensaje más importante que decía: -Existe un punto en el espacio-tiempo en el que estás obligado a hacer el amor, y tu tarea consiste en encontrarlo.

Acaso dijera «Llámame: H». Al cabo de muchos años desde la última vez que se vieron, el teléfono móvil de Ringer había recibido una señal que había cruzado el cosmos, y aquí estaba él, escuchando una conferencia que le había traído el recuerdo de Helen. Se trataba de una coincidencia absurda. Y la misma carga ficticia alentaba el desarrollo de Cicloides viciosas.

6 comentarios

  • txe diciembre 3, 2006en8:51 pm

    mm, tiene buena pinta. yo, además, soy físico.

    saludios

  • Palimp diciembre 3, 2006en8:57 pm

    También lo es Crumey. Aquí está la entrevista que le hice.

  • trovaire diciembre 5, 2006en3:17 am

    No está mal. Eso sí, es la edición con más errores tipográficos y faltas de ortografía con la que he tenido la desgracia de encontrarme en mi vida. ¡Qué espanto! Ni a propósito se puede hacer peor.

  • Palimp diciembre 5, 2006en9:25 am

    En eso estoy de acuerdo. Con decir que en la contratapa tienen uno ya está dicho todo. Esperemos que en posteriores libros tengan más cuidado.

  • drg diciembre 5, 2006en5:25 pm

    Libro 36 ESTRATEGIAS CHINAS. Puede bajarlo desde
    http://www.personal.able.es/cm.perez/36_estrategias_chinas.pdf

    Describe estratagemas como «moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día», «matar con una espada prestada» o «crear algo a partir de la nada». Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias.

    Para mas información, y mas temas relacionados con la cultura china:
    http://www.personal.able.es/cm.perez/

  • Palimp diciembre 6, 2006en10:50 pm

    No puedo decir que este tipo de publicidad sea bienvenida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.