Lucia Berlin. Manual para mujeres de la limpieza.

octubre 4, 2017

Lucia Berlin, Manual para mujeres de la limpieza
Alfaguara, 2016. 430 páginas.
Trad. Eugenia Vázquez Nacarino.

Incluye los siguientes relatos:

Lavandería Ángel
Doctor H. A. Moynihan
Estrellas y santos
Manual para mujeres de la limpieza
Mi jockey
ElTim
Punto de vista
Su primera desintoxicación
Dolor fantasma
Dentelladas de tigre
Apuntes de la sala de urgencias, 1977
Temps Perdu
Carpe Diem
Toda luna, todo año
Buenos y malos
Melina
Amigos
Inmanejable
Coche eléctrico, El Paso
Atracción sexual
Gamberro adolescente
Paso
Perdidos
Penas
Bonetes azules
La vie en rose
Macadán
Querida Conchi
Triste idiota
Luto
Panteón de Dolores
Hasta la vista
Una aventura amorosa
A ver esa sonrisa
Mamá
Carmen
Silencio
Mijito
502
Y llegó el sábado
B. F. y yo
Espera un momento
Volver al hogar

He estado buscando y al menos en la base de datos del isbn no consta que se hubiera publicado antes ningún libro de Lucia Berlin ¿Por qué? ¿Cómo es posible que una autora de tanta calidad haya pasado tan desapercibida? Se ha montado un cierto revuelo con la publicación de este libro, y no es de extrañar.

Son relatos oscuros, autobiográficos, contados desde el interior de un pozo oscuro. Hay que ir leyéndolos poco a poco, porque demasiados de golpe te deja el alma dolorida. Vidas sin rumbo presas de sus adicciones, intentando sacar un instante la cabeza del agua para coger aire y seguir viviendo un poco más.

Además, muy bien escritos. Siendo casi todos muy buenos me quedo con el que da título al libro, donde la muerte del marido obliga a una mujer a tener que buscarse la vida. Por la historia y por la magnífica estructura. También Inmanejable, sencillamente porque sólo de recordarlo se me humedecen los ojos. Crudísimo.

Mis únicas críticas son ligeras y conciernen a la edición. Se pone una nota biográfica al final, cuando debería estar al principio porque da pistas sobre las historias de muchos de los relatos. Y se incluyen dos prólogos que deberían ser epílogos, puesto que comentan el argumento de muchos relatos e incluso reproducen fragmentos.

Imprescindible. Aquí encontrarán datos interesantes de la autora y su obra: Lucia Berlin, una vida en relatos

Inmanejable
En la profunda noche oscura del alma las licorerías y los bares están cerrados. La mujer palpó debajo del colchón; la botella de medio litro de vodka estaba vacía. Salió de la cama, se puso de pie. Temblaba tanto que tuvo que sentarse en el suelo. Respiraba agitadamente. Si no conseguía pronto algo para beber, le darían convulsiones o delírium trémens.
El truco está en aquietar la respiración y el pulso. Mantener la calma en la medida de lo posible hasta que consigas una botella. Azúcar. Té con azúcar, es lo que te dan en los centros de desintoxicación. Temblaba tanto, sin embargo, que no podía tenerse en pie. Se estiró en el suelo e hizo varias inhalaciones profundas tratando de relajarse. No pienses, por Dios, no pienses en qué estado estás o te morirás, de vergüenza, de un ataque. Consiguió calmar la respiración. Empezó a leer títulos de los libros de la estantería. Concéntrate, léelos en voz alta. Edward Abbey, Chinua Achebe, Sherwood Anderson, Jane Austen, Paul Auster, no te saltes ninguno, ve más despacio. Cuando acabó de leer todos los títulos de la pared se encontraba mejor. Se levantó con esfuerzo. Sujetándose a la pared, temblando tanto que a duras penas podía mover los pies, consiguió llegar a la cocina. No quedaba vainilla. Extracto de limón. Le quemó la garganta y le dio una arcada; apretó los labios para volver a tragárselo. Preparó té, con mucha miel; lo tomó a pequeños sorbos en la oscuridad. A las seis, en dos horas, la licorería Uptown de Oakland le vendería un poco de vodka. En Berkeley tendría que esperar hasta las siete. Ay, Dios, ¿tenía dinero? Volvió sigilosamente a su habitación y miró en el bolso que había encima del escritorio. Su hijo Nick debía de haberse llevado su cartera y las llaves del coche. No podía entrar a buscarlas al cuarto de sus hijos sin despertarlos.

4 comentarios

  • Cities: Walking octubre 4, 2017en11:12 am

    Hasta hace poco más de un mes pensaba que este libro era un best-seller tipo Dan Brow o Carlos Ruíz Zafón, quizás porque lo he estado viendo entre los lectores del metro con una intensidad que solo recordaba en el ‘El código da Vinci’. o ‘La sombra del viento’. Menos mal que habéis avisado desde mis blogs habituales, porque se ve que no podía estar más equivocado. Lo tengo en busca y captura en una biblioteca de la Comunidad de Madrid que tengo cerca de casa.

  • Palimp octubre 4, 2017en3:15 pm

    Yo también pensé lo mismo, por suerte por poco tiempo porque una amiga de confianza me lo recomendó de inmediato. Y además me dejó el libro 🙂

  • Marta Pinhao octubre 6, 2017en7:27 pm

    Gracias por el comentario. Lo tengo en espera para leerlo. Abrazo.

  • Palimp octubre 7, 2017en1:21 pm

    Espero que te guste

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