Tomasa Tajuna y Óscar Torre. Manual de supervivencia para pobres en Barcelona.
Novela / Marzo 24, 2017

Pan de letras, 2013. 160 páginas. Escrito por Tomasa Tajuña -de la que no es destripar nada decir que es un heterónimo de Óscar Torre y su proyecto Manada pesonal– ofrece un manual de autoayuda para disfrutar de la ciudad de Barcelona aunque seas pobre. Consejos bienintencionados pero en muchas ocasiones salvajes con los que se va colando una buena dosis de crítica social. Como punto en contra comentar que el dibujo del personaje está tan bien conseguido que acaba resultando desagradable. Bestia y divertido. El trueque es un invento de hace muchos años ya, y funciona, está muy comprobado por grandes comerciales que se dedicaban a eso en el Mar Mediterrani. ¡ERES POBRE PERO PUEDES CONSUMIR MUCHAS COSAS! Ahora mismo es muy importante no olvidar este comercio porque las posibilidades son infinitas, o casi, eh, amiga varón, o /amella. En los episodios que vienen por delante te digo cómo encontrar muchas cosas que existen, con materia, sí, y a lo mejor encuentras en la calle una caja de música con una muñeca que baila y tú lo que quieres es carbohidratos, por ejemplo, pero seguro que a otro pobre le hace ilusión la bailarina con música, entonces lo coges…

Miguel de Unamuno. Amor y pedagogía.
Novela / Marzo 23, 2017

RBA Un padre intenta criar a su hijo con una pedagogía científica para intentar convertirlo en un genio y las cosas no saldrán como esperaban. Hace más de cien años ya causaban destrozos los métodos pedagógicos científicos y alternativos. No parece que hayamos avanzado mucho. Buenos retratos paródicos, a destacar la figura del sabio Fulgencio, generador de aforismos, cuyas conversaciones con el padre de la criatura son pura cháchara pseudointelectual. Como la novela le salió corta tuvo que añadir a instancias del editor -según cuenta- un prólogo, un epílogo y añadir el estudio de la cocotología (ciencia sobre las pajaritas de papel) que supuestamente escribió el sabio Fulgencio. Coged a Aristófanes, el gran cómico, al que no hubo bufonada que le arredrara, y ved cómo hace hablar en su comedia Las ranas a Esquilo, el gran trágico. ¡Desgraciados de nosotros si no sabemos rebelarnos alguna vez contra la tirana! Nos tratará sin compasión, sin miramiento, sin piedad alguna, nos cargará de brutal trabajo y nos dará mezquina pitanza. En cambio, si alguna vez le enseñamos los puños y los dientes y nos revolvemos contra ella, liaremos reír a los demás esclavos cuando la verga salpique de sangre nuestros lomos con…

Néstor Braidot. Cómo funciona tu cerebro.
Ensayo / Marzo 22, 2017

Planeta, 2013. 316 páginas. Lo empecé a leer con curiosidad ¿divulgación científica en formato para Dummies? Eso tenía que verlo (por cierto, inciso, ¿por qué no traducen la palabra dummie? ¿No venderían aquí libros titulados para tontos?). La primera en la frente, el formato me tiraba para atrás. En los primeros capítulos, que tratan de temas generales del cerebro, nada que objetar en cuanto al contenido. Pero después, cuando se va animando, aparecen teorías cuestionables y cierto tufillo a autoayuda que perjudica al libro. Por ejemplo se habla de las inteligencias múltiples, cuando es algo que todavía está bastante discutido (véase aquí: PSEUDOCIENCIA EN LA ESCUELA (3). LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES). Está claro que los seres humanos tenemos diferentes habilidades, lo que no está tan claro es cuáles son, cómo definirlas y si existe un correlato neural que nos permita localizarlas. Todo el tema del entrenamiento neural también es algo que los estudios suelen desmentir. Se han vendido muchos juegos de entrenamiento mental para mayores cuando no se ha detectado mejora cognitiva general. Sí que funciona, y así se menciona en el libro, hacer ejercicio todos los días. Pero el autor se dedica a esto y barre para casa. Hay un…

José Sanchis Sinisterra. El lector por horas. Ay Carmela.
Teatro / Marzo 21, 2017

Austral, 2000, 2007. 268 páginas. Lo tomé en préstamo para leer El lector por horas cuyo estreno -creo recordar que en el TNC- pasé por alto. Una obra excelente, deudora de Pinter, tres personajes que juegan extraños juegos de poder a través de las lecturas. Una historia que el espectador tiene que reconstruir. He vuelto a leer también Ay, Carmela, que ya tiene casi 30 años (lo que da fe de lo viejo que es uno, que la vio en su momento), de la que no hace falta decir nada porque ya está todo dicho. Además de la historia me sigue gustando el aire metateatral y los juegos de puesta en escena. Para acabar me he leído el prólogo, que en estas ediciones dedicadas a estudiantes de bachillerato es el orden correcto de lectura si no quieres que te cuenten el final. Así mismo hay que ignorar las notas a pie de página, que habitualmente suelen estorbar. Paulino.—Era un señor, sí… Y un poetazo. Yo me sé una poesía suya muy fuerte. Es aquella que empieza: Y yo me la llevé al río, creyendo que era mozuela, pero tenía marido…14. Carmela.—Sí, yo también la conozco… Del «Romancero flamenco», ¿verdad? Paulino.—No,…

Alessandro Boffa. Eres una bestia Viskovitz.
Cuentos / Marzo 20, 2017

Lumen, 1999. 165 páginas. Tit. Or. Sei una bestia, Viskovitz. Trad. Alejandro Pérez Viza. Una auténtica sorpresa. Un libro de relatos que siempre tiene como protagonista a Viskovitz, encarnado en diferentes animales, buscando siempre el amor de Ljuba. Hay relatos verdaderamente magníficos. El lenguaje, plagado de términos biológicos, excelente. Es extraño que un auténtico desconocido publique un libro tan redondo y se acabó. También que no sea más conocido, porque es una verdadera delicia. Corran a leerlo. Estás perdiendo la cabeza, Viskovitz –¿Cómo era papá? –le pregunté a mi madre. –Crujiente, un poco salado, rico en fibra. –Quiero decir antes de comértelo. –Era un mequetrefe inseguro, angustiado, neurótico, un poco como todos vosotros, los machitos, Visko. Me sentía más cercano que nunca a aquel genitor al que no había llegado a conocer, que se había descompuesto en el estómago de mamá mientras yo era concebido. De quien no había recibido calor, sino calorías. Gracias, papá, pensé. Sé lo que significa, para una mantis macho, sacrificarse por la familia. Me detuve un instante, en grave recogimiento, ante su tumba, es decir, ante mi madre, y entoné un miserere. Al poco rato, como pensar en la muerte nunca dejaba de provocarme una…

Ana Cristina Herreros. Cuentos populares de la Madre Muerte.
Cuentos / Marzo 17, 2017

Siruela, 2011. 218 páginas. Excelente compilación de relatos alrededor de la muerte. Buena la selección y la escritura de los mismos, algo que por desgracia no suele ser habitual en este tipo de recopilaciones. Está dividido en diferentes secciones temáticas (La que da la vida, la burlada,…) que vienen precedidas por poemas o citas y ha sido una verdadera delicia leerlo. El Güercu (asturiano) Nadie sabe bien cómo es el Güercu, pero se aparece con la figura de un hombre vestido de negro y callado, muy callado, y cuando alguien lo ve: se acabó. A veces se aparece en forma de pájaro negro. Dicen que una vez se presentó el Güercu en forma humana a un paisano que tenía muchos hijos porque hacía mucho que estaba casado. Y dicen que al Güercu debió de darle pena el paisanín y todos aquellos hijos que se quedaban sin padre, porque se le apareció mientras estaba cavando en la huerta el día antes de que le tocase llevárselo y le dijo: -Xuan, eres el próximo en mi lista, así que mañana a las doce de la noche voy a venir a por ti, te aviso para que te prepares, que sé que tienes…

Víctor del Árbol. Respirar por la herida.
Novela / Marzo 16, 2017

Alrevés, 2013. 524 páginas. Un pintor abatido por la muerte de su mujer y su hijo recibe el encargo de pintar un retrato muy particular. Esto pondrá en marcha una cadena de acontecimientos que resucitarán oscuros secretos del pasado. Cosas a favor: El lenguaje, más cuidado de lo habitual en este tipo de novelas. La trama, llena de sorpresas que te mantiene en vilo hasta el final. Cosas en contra. El hilo conductor de la historia, la pérdida de los hijos de varios de los personajes, llega un momento que se hace inverosímil. Que todos los personajes estén relacionados me parece poco creíble. Pero se lee con gusto. Paseó sin prisa con su bolsa de dibujo cruzada sobre el pecho hacia el Palacio de Cristal. De un modo u otro, sus pasos siempre lo dirigían allí. Le gustaba sentarse durante horas en la orilla del estanque y observar los cipreses de Pantano; le fascinaban aquellos árboles de tallo liso y esbelto, capaces de arraigar en el fondo lodoso. Recordaba la última vez que estuvo allí con Elena y con Tania. Elena estaba guapísima, dentro de un tejano ceñido con el dobladillo por la pantorrilla y una camiseta de tirantes con…

Kobo Abe. Historia de las pulgas que viajaron a la luna.
Cuentos / Marzo 15, 2017

Eterna Cadencia, 2011. 206 páginas. Trad. Ryukichi Terao y Gregory Zambrano. Incluye los siguientes relatos: La invención de R-62 El palo El dictador El método El valor de las orejas El misionero Historia de las pulgas que viajaron a la Luna Total Scope / Cine perfecto La soga El diablo El cuarto de los niños En general no me han impresionado demasiado, más tirando a Kafka que a la ficción científica, pero sin tener tampoco mucha profundidad. Los mejores, en mi opinión, La soga y El cuarto de los niños, más oníricos y crueles que el resto. Se deja leer. El diablo Un día encontré una trampa ratonera al fondo del armario. Aunque no recordaba haberla comprado se me ocurrió probarla, pues se percibía la presencia de roedores desde hacía algunos días; la instalé en un rincón de la habitación con restos de granos de soja fermentada como cebo. Ese mismo día hubo una presa. Al volver a casa después del trabajo, escuché un chillido en la oscuridad. Cuando prendí la luz, vi que había quedado atrapado un pequeño animal extraño de color verde azul. Esta no fue toda mi sorpresa; ese animalito, al voltearse para verme, juntó las dos…

Ana Andreu Baquero. Lo que Robinson Crusoe le contó a Lolita.
Ensayo / Marzo 14, 2017

Robinbook, 2010. 240 páginas. Recopilación de anécdotas literarias de escritores bajo diferentes categorías (enfermedades, amoríos, musas…). De poca profundidad y con numerosos errores. En una comentan que Joyce, por ser impotente, animaba a su mujer a acostarse con otros hombres. Debía ser una impotencia temporal, porque era un pichabrava y un putero, como se dice en otra anécdota posterior del mismo autor. Critican una reseña literaria en la que un periodista habla de un escritor que murió a los 87 años y luego dice algo que pasó después de los 91 años. Pero unas pocas páginas más adelante dice que Camus murió con 44 años y al lado hay una imagen de la tumba donde se lee 1913-1960. La peor se refiere a Cervantes, cuando afirma que alardeaba de un muñón. Poco podía alardear, porque aunque perdió el uso de la mano no llegaron a amputársela. Pero como digo lo malo no es que algunas anécdotas tengan errores, lo peor es que tienen poca gracia. Típico libro de refrito de otras fuentes que con mejor material puede llegar a algo, pero que en este caso se queda en entretenimiento intrascendente. La costumbre de algunos escritores de ayudarse del alcohol para…

Ricardo Menéndez Salmón. La ofensa.
Novela / Marzo 13, 2017

Seix-barral, 2007. 144 páginas. Segundo intento con la obra de Menéndez Salmon. La historia de un soldado alemán de la segunda guerra mundial a la que un suceso traumático lo disocia de la realidad. Muy bien escrito, con un lenguaje muy particular que enseguida crea una atmósfera poética. Sin embargo el libro se pierde en sus metáforas y no parece caminar a parte alguna. Pese a todo la calidad de la escritura mantiene el interés hasta el final. Para la segunda visita, Kurt subió a un tranvía repleto de amas de casa que cargaban con bolsas de fruta y viajó hacia el Norte, como si se propusiera dejar Bielefeld en dirección a Bremen por la interminable Herforder Strasse, casi hasta el final de la línea 7, momento en el que se apeó en una sucia callejuela desde la que pudo acceder —a través de un patio interior infestado de avena loca en el que niños de aspecto famélico jugaban sin demasiado entusiasmo a la rayuela— a una vieja casa de tres pisos, el último de los cuales ocupaba una mecanógrafa llamada Rachel Pinkus. Una vez compartido un pastel de frambuesa, y tras comunicar con cierta torpeza el objeto de su…