Donald Barthelme. Las enseñanzas de Don B.

julio 25, 2016

Donald Barthelme, Las enseñanzas de Don B
Automática, 2013. 284 páginas.
Trad. Enrique Maldonado Roldán.

Incluye los siguientes relatos:

La señorita Mandible y yo
El Globo
Juego
Informe
El amigo del Fantasma de la Ópera
Critique de la vie quotidienne
The Sandman
Rebecca
El salto
La esmeralda
en boca cerrada
Visitas
Algunos llevábamos mucho tiempo amenazando a nuestro amigo colby
Rayos
Calle 61 Oeste, N° 110
La niña
Enero
Las enseñanzas de Don B.: una forma de conocimiento yanqui
Tres grandes platos
Lánguido, en pleno verano
Regreso
Al fin ha llegado la hora
Una duda a orillas del Delaware
Ming
Selectas sopas de Donald Barthelme
Besar al Presidente
Muchos han subrayado
Mi amada me dijo
Imagen de conejita, pérdida de EL CASO DE BlTSY S.
El dragón
Las fotografías

¡Menudo descubrimiento! ¿Dónde tenían escondido a este genio? Uno de los mejores libros que he leído este año. Relatos originales, frescos, divertidos y absolutamente geniales. Foster Wallace dice que al leer El Globo decidió ser escritor y no me extraña: un cuento excepcional y diferente.

Absolutamente recomendable.

Bueno, espero por Dios que no sean…
Vale, pues son de plástico. ¿Qué le pasa a tu bici?
Se ha roto la cadena.
Dámela.
El chico le entrega la cadena de la bicicleta.
Piruja se pone los extremos que se han separado en la boca y los mastica un rato.
Venga, aquí la tienes.
El chico la coge y tira de ella. Está arreglada.
Cono, ¿cómo lo ha hecho, señora?
Piruja escupe y se limpia la boca con la manga.
Lárgate ya, chaval, date el piro, estoy cansada de ti.
¿Es maga, señora?
¡No lo suficiente!
Piruja en casa tocando su oboe.
Me encanta el oboe. El sonido del oboe.
¡El noble, noble oboe!
Por supuesto no es para todos los gustos. No todo el mundo baila al ritmo que marca el oboe.
¡Ooooh! Maldito oboe déjame tocar esto otra vez.
Quizá no es el instrumento principal de esta época. ¿Cuál sería? El megáfono, sin duda.
¿Por qué se dedicó a manosearme? ¿Por qué?
Quizá tiene que ver con la soledad de los dioses. Oh, tú, todopoderoso a quien adoro más allá de todo límite, oh, tú, bastardo y padre de bastardos…
Dioses que se esconden y de los que ya nadie habla. Que estuvieron tan vivos.
Voy a pulir mi esmeralda y la voy a dejar tan puñetera-mente brillante que os voy a dejar ciegos de cojones.
Ay, Dios, ¿qué es eso? ¡Vandermaster ha utilizado el Pie!
¡Oh, Dios mío, mira ese agujero!
¡Es terrible y tremendo!
¡Pero por todos los santos!
¡Vandermaster utilizó el Pie!
¿El Pie hizo eso? ¡No me lo creo!
¿No te lo crees? ¿Cómo te llamas?
Me llamo Mimado. No me creo que el Pie haya podido hacer esto. No me lo creo nada de nada.
Bueno, lo tienes ante tus ojos. ¿Crees que Piruja y la esmeralda estarán a salvo?
La casa parece que tiene una buena estructura. Está manchada de hollín pero parece segura.
¿Qué ha pasado con Tribuna?
¿Te refieres a Tribuna el que estaba en la puerta de la casa colocado para zumbarle a todo hijo de su madre que…?
¡Dios Santo, Tribuna no está por ninguna parte!
¡No está en el agujero!
Vamos a ver. ¿Cómo te llamas?
Me llamo Batidora. No, no está en el agujero. Ni un rastro de él en el agujero.
Dios, ¡el bueno de Tribuna!
¿Crees que Piruja estará aún dentro? ¿Cómo sabemos después de todo que este es el sitio?
Lo oí en la radio. Por cierto, ¿cómo te llamas?
Me llamo Jo Jo. ¡Mira, el suelo humea!
¡Esto es tremendo, muestra el terrible poder del Pie!
¡Estoy temblando de miedo! ¡Pobre Tribuna!
¡El bueno, el bueno de Tribuna!
Señor Vandermaster.
Señora.
Puede tomar asiento.
Se lo agradezco.

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