Miguel Romero Esteo, Tinieblas de la madre Europa o Las naranjas de la tropa. Francisco Nieva, El Cíclope.

abril 7, 2012

Miguel Romero Esteo, Tinieblas de la madre Europa o Las naranjas de la tropa, Francisco Nieva, El Cíclope
Primer acto, 2009. 214 páginas.

Mal me veo para reseñar este volumen. Mira que dejo pocos libros sin leer, pero uno de los que se me atragantó fue Fiestas gordas del vino y del tocino, de Miguel Esteo. Pues esta recopilación es un poco para homenajear a este autor. Intenté leerlo sin prejuicios, pero sigue sin convencerme.

Si a eso le sumamos que el teatro de Francisco Nieva tampoco ha sido nunca santo de mi devoción, se junta el hambre con las ganas de comer; un volumen cuya unidad estilística radica en que no me ha gustado. Sobre su calidad intrínseca, no puedo opinar.

Calificación: No me ha gustado.

Un día, un libro (220/365)

Extracto:
Mbolo.- Y entonces pues cuál nuestro tema. Mbulu.- Ninguno. Mbolo.- No. El sistema.
Mbulu.- Déjate del problema. El tema va de las cosas misteriosas, de las cosas agradables.
Mbolo.- Bueno, bien, de acuerdo, y ya me lo recuerdo, la iberopa madre va del desmadre.
Mbulu.- No. La iberopa madre va de la Europa occidental. Esta noche no te acuerdas de nada, y vas fatal. Mbolo.- No voy fatal, me acuerdo, lo sé.
Cirio en mano, y puesto en píe, en sentido contrario a las agujas del reloj e igual que un sonámbulo se va de paseata sacramental en solitario en torno al espeso bulto de la diosa, memorizando de alguna lección venenosa de las raíces, de las antropologías.
Mbulu- El qué.
Mbolo.- Pues que al Rhin escritores del Imperio Romano lo llamaban el río Ibero, el río Iberidano. Y que el río Iberín.Y que luego el nombre pues se quedo en lo de Rhin.
Mbulu.- Y que lo mismo que el río Ródano.
Mbolo.- Sí. Que de mero río Ibero, y río Iberidano, pues luego se les quedó en Radano, y finalmente en Ródano. No me olvido de lo de las raíces en los cursos de la antropología europea, no me olvido.
Mbulu.- Pero te olvidas, y es con descuido, que según algún escritor griego y lejano de antes del Imperio de Romano, de mucho antes de Cristo…
MBOLO.- Y bien, qué. No me acuerdo pero lo sé. MBULU- Que del río Ródano hacia el oeste y en remotos tiempos era el territorio de la diosa-madre Europa. Mbolo.- Y del río Rhin hacia el oeste pues también,
me acuerdo, lo recuerdo.
MBULU.- Y que el ibero río Rhin y el ibero río Ródano en remotos tiempos fueron frontera en la que hacia el oeste los europeos y su diosa-madre Europa, hacia el otro lado y hacia el oriente los asiáticos.
Mbolo.- Los asiáticos de qué.
Mbulu- Los asiáticos de los itálicos dioses Ases, de los
dioses Ases de los etruscos.
Mbolo.- De qué los Etruscos.
Mbulu- De oblicuos sus itálicos ojos asiáticos y algo chuscos en los murales etruscos pintados en sus tumbas.
MBOLO.- Mejor olvidarlos.
Mbulu- Sí, mejor olvidarlos de sus asiáticas catacumbas en los tiempos remotos, en los tiempos de las raíces. Mbolo.- Y de las raíces y de la tal frontera, Berlín es una
ciudad asiática. Mbulu.- Y tú ni te enteras.
Mbolo.- Sí, que me entero.Y que también, y hoy por hoy, y desde las raíces, Roma es una ciudad asiática. Y el Papa, un asiático.

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